La primera edición estuvo marcada por una sola cosa: la brutal infidelidad de Fani hacia Christofer, y la carrera de este por la playa en busca de su amada. Más allá de eso, tuvimos grandes momentos de otros concursantes… pero nada que se comparase a los que, sin duda, fueron los protagonistas de esa edición. Pero, en esta segunda temporada, la cosa ha cambiado bastante.

Todos los protagonistas de esta edición están teniendo su momento de gloria. Apenas si van cuatro capítulos y ya tenemos algunos momentos inolvidables de cada uno de los participantes… y eso es bueno (para nosotros como espectadores, claro).

A toda marcha y sin frenos

Las parejas están demostrando ser capaces de llegar hasta el final con sus tentaciones… y todavía queda mucho programa por delante. Una de las que sin duda está demostrando no tener muchas ganas de ‘cortarse’… esa es Mayka, a quien pudimos ver ayer besando a su tentación en la piscina.

A pesar de que nosotros sabíamos que la murciana iba a caer en la tentación de Óscar, Pablo, su pareja, no tenía ni idea… hasta ahora. Ella, desde que cambió su cita con Matía, ha ido a saco con Óscar y, de momento, la cosa va viento en popa.

Cuando, en la anterior hoguera, le enseñaron a Pablo imágenes de su pareja, este ya se mostró bastante desconfiado, probablemente intuyendo lo que estaba por venir… y que ha acabado llegando.

Un beso que lo cambia todo

Pablo pudo ver que Mayka ya pasaba de los límites y se lanzaba a besar a Óscar, quien no se mostraba demasiado disconforme en recibir el cariño de la concursante. Además de eso, Pablo tuvo que enfrentarse a lo que, probablemente, sea lo más doloroso: a los comentarios de ella en los que se dejaba ver que ya se había olvidado por completo de él.





«No la reconozco. Ella nunca dejaría que nadie se le acercara tanto, le está diciendo cosas que a mí no me dice, como que confía en él, y eso me duele. Estoy pasando un rato malo, no pensé que fuese a estar tan lanzada con él», aseguró Pablo.

Lo cierto es que las cosas que le decía Mayka a Óscar no daban mucho pie a la imaginación: «te juro que no se va a quedar aquí la cosa», «a mí me gustas tú» o «quiero abrazarte y no soltarte nunca»… por lo que es normal que Pablo se piense que ya lo han olvidado por completo.

«te juro que no se va a quedar aquí la cosa»

Pablo no podía estar más decepcionado con su (ex)pareja: «Tengo un nudo que no me deja hablar. Me lo esperaba difícil, pero esto ya… en cuatro días se ha olvidado de mí. Me duele y me da rabia que haya sido así de falsa. Me ha decepcionado mucho, y su palabra para mí no vale nada. Estoy orgulloso de que haya sido ella la que haya dado el paso, por los celos que tenía».

Más solo que la una

Las cosas para Pablo están siendo bastante duras… y es que, además del desprecio a su persona, también tuvo que tragarse el desprecio de Mayka a Rosito, el peluche más viral de los últimos tiempos, que acabó estampado en la pared de la habitación de la concursante.

Por si todo esto no fuera poco, Pablo tuvo que vivir un segundo desplante: Lía, la que había sido su tentación hasta el momento, decidió dejar de verlo para centrarse en Alessandro, el nuevo concursante que ha llegado, junto a su pareja Patri, en sustitución de Inma y Ángel. De momento, Pablo se ha quedado más solo que la una.

Aquí os dejamos con el momento en el que su corazón se hace pedazos:

A vosotros, ¿qué os está pareciendo esta segunda temporada de la Isla de las Tentaciones? Dejádnoslo en los comentarios. 

Si os ha gustado este artículo recordad que, más abajo, podéis disfrutar de otros que, con casi total seguridad, os resultarán igualmente entretenidos… o eso esperamos, porque la verdad es que los hemos hecho con mucho cariño.

Fuente: 20 minutos.

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