Internet es un lugar lleno de claroscuros. Es cierto que, por lo general, solemos centrarnos en los aspectos más polémicos y cuestionables, pero eso no quita que la parte ‘luminosa’ de este medio no sea enorme. Hoy, sin ir más lejos, os traemos una prueba de ello.

GIF by TikTok




TikTok es una de las redes sociales más populares en la actualidad. Dejando de lado que Trump quiera prohibirla, lo cierto es que esta ‘app’ ha conseguido unir a todo el mundo bajo un solo lema: la música y el baile. Puede que todos los que estéis leyendo esto la conozcáis, pero el protagonista de nuestra historia de hoy ni se olía su existencia… hasta que le cambió la vida.

Derlin Newey es un señor de 89 años que, en los últimos días, se ha convertido en una de las personas más famosas de esta red social.




El señor Newey, un jubilado de Utah (EE UU), trabaja 30 horas a la semana como repartidor de pizza para poder complementar el escaso dinero que ingresa cada mes. Su historia conmovió tanto a la red social que, ahora, una campaña, ha recaudado algo más de 10.000 dólares para dárselos ‘como propina’.

A sus casi 90 años, Newey trabaja para una de las cadenas de pizzerías más famosas del mundo. Cuando debería de llevar más de 20 años jubilado, él todavía tiene que hacer esto para poder tener dinero suficiente para mantenerse.


Su historia conmovió a Carlos Valdez, uno de los clientes habituales de este repartidor. Él siempre que pedía una pizza a este establecimiento, solicitaba que se la llevase el señor Newey, y grababa sus encuentros para subirlos a su cuenta de Tiktok (@vendingheads), donde el veterano repartidor se había hecho ya muy popular.

Consiguieron en esa cuenta más de 53.000 seguidores y, en ese momento, decidieron hacer una campaña para que, quien quisiera, pudiese hacer una donación, la cual sería dada en forma de propina para ayudar a Newey. En muy poco tiempo ya habían recaudado 12.000 dólares (unos 10.300 euros), y ya podían darle a nuestro adorable protagonista la sorpresa de su vida.

Valdez preparó la sorpresa al milímetro. En esta ocasión, fueron ellos los que se acercaron a su casa para llevarles ‘un pedido’. Primero le regaló una camiseta con el texto «Hola, ¿buscas pizza?»; luego, ‘la propina’: «Hemos reunido este regalo entre todos para ti. Y estoy aquí para dártelo, de parte de la comunidad TikTok». El repartidor no tenía ni idea de a qué se refería su cliente: «¿Es ese grupo virtual en el que os comunicáis con el móvil?».

Newey, al abrir el sobre y ver el dinero, rompió en lágrimas: «No sé qué decir, excepto gracias». Valdez le dijo que era lo mínimo que se merecía: «Lo necesitaba y me alegro de que hayamos podido ayudarlo». «Solo tenemos que tratar a las personas con amabilidad y respeto, como él lo hace. Nos ha robado el corazón», aseguró Valdez para la KSL, un medio radiofónico local.





Alex Cabrero, el reportero que ha seguido esta historia, ha asegurado a través de sus redes sociales que ya son cientos de personas las que se han puesto en contacto con él con la voluntad de ayudar a Newey. Este es el verdadero poder transformador de las redes.

A vosotros, ¿qué os ha parecido esta historia? ¿Qué pensáis de que un hombre de esa edad tenga que ponerse a trabajar para poder llegar a fin de mes? Dejádnoslo en los comentarios. 

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Fuente: El País.