Hay aplicaciones que han llegado para arreglarnos la vida: WhatsApp es la mejor app de chat que existe en la actualidad; Instagram sigue siendo la diosa de las fotos; Tiktok se ha comido el terreno con los clips; Youtube es la nueva televisión; es complicado imaginarse una realidad sin ninguna de ellas.

Pero hay otro tipo de aplicaciones de creación muy reciente… y que han conseguido hacer un particular hueco en el mercado de nuestros móviles (y en nuestros corazones). Estamos hablando de las apps que nos cambian la cara.







FaceApp irrumpió hace unos meses para cambiar por completo la forma en la que nos veía el resto del mundo. Consiguió que envejeciésemos de golpe, que nos saliese bigote e, incluso, cambiarnos de género. Fue una auténtica sensación de la que todo el mundo quiso formar parte: desde los más humildes hasta las más grandes celebridades.

Han pasado los meses y, a pesar de que esta aplicación ya haya perdido un poco de fuelle, podríamos estar ante su más digna sucesora: Toonify. Esta nueva propuesta de la tecnología nos propone algo muy diferente (pero todavía más divertido): convertirnos en dibujos animados.

Estamos ante el nuevo viral de la red: subir una imagen nuestra y ver cómo esta aplicación web consigue que parezcamos sacados de una película de Pixar. No vamos a engañarnos: el funcionamiento de la aplicación todavía tiene muchas cosas que pulir.

En la mayoría de ocasiones el resultado es bastante bueno… pero en otras no lo es tanto, y las imágenes generadas dan más terror que ternura, convirtiendo a la gente en una especie de primates terroríficos.


El funcionamiento de esta aplicación web es muy parecido al de sus ‘hermanas mayores’: funciona con la colaboración de la empresa de inteligencia artificial DeepAI y la ‘toonificación’, que es como han llamado al proceso de convertir a la gente en dibujos animados, funciona mediante deep learning (cosas muy tecnológicas que se escapan a nuestra limitada compresión del mundo).

Si ya has utilizado FaceApp, Toonify no te supondrá ningún problema. Si te entras a la web, lo único que tienes que hacer es subir una foto de tu cara con la mayor resolución posible y, a poder ser, de frente y sin muchos complementos que puedan entorpecerla, como gafas de sol o gorras.

Si te pones de perfil o haciendo el pino, la aplicación no funcionará correctamente y, probablemente, acabarás con una especie de engendro que únicamente te producirá miedo y estupor.





En caso de que lleves gafas de corrección visual, la aplicación te las quitará ya que, según explican los creadores, el sistema ha ‘aprendido’ que muy pocos personas de animación las llevan.

Después de dar este paso, lo único que tienes que hacer es esperar y cruzar los dedos para que la foto generada sea ‘potable’ y puedas subirla luego a tus redes sociales.

A vosotros, ¿qué os ha parecido esta nueva aplicación? ¿La habéis probado ya? Dejádnoslo en los comentarios. 

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Fuente: 20 minutos.