Hay gente que cambia radicalmente de trabajo y de vida, pero pocos casos como el de Jenna Phillips que dejó su trabajo como óptica para hacer películas en las que interpreta a perros.

Esta chica de 21 años de Austin, Texas explicó que se sentía muy unida a la raza canina y que, sin disfraz ni nada, decidió hacer películas en las que actuaba como un perro.




«Me siento como un perro. Solo quiero rodar, jugar a buscar la pelota, rascarme la cabeza y correr. Eso es todo lo que quiero. Siempre me he comportado como un cachorro, pero al principio no era nada relacionado con la intimidad. Cuando crecí, comencé a fingir ser una cachorra. Me encanta que me alaben. Me encanta oír que me llamen «buena chica». Eso es miel para mi corazón».




A raíz de estas películas Jenna ha crecido mucho en redes sociales como Twitter, Tik Tok e Instagram donde lleva el nombre Puppy Girl Jenna.

En los vídeos hace cosas como buscar la pelota, morder chanclas, comer bocadillos para perros, bañarse, llevar correa para ir de paseo y beber de cuencos.

Jenna empezó con este contenido tan poco usual para expresar su amor por estas mascotas que tanto le gustan y con las que tanto se identifican. Su pasión y dedicación fue aumentando hasta el punto que dejó su trabajo como óptica y, finalmente, dedicarse plenamente a este tipo de interpretación tan peculiar.

A través de una cuenta de OnlyFans, Jenna distribuye sus películas y gestiona las peticiones de sus mecenas, aunque no está dispuesta a todo.

«Hay algunas peticiones que son un poco demasiado. La gente me pidió que filmara con un perro de verdad. Pero, no hay animales involucrados en mi filmación y nunca los habrá».


A la chica no le gusta juzgar ni tampoco ser juzgada, pero entiende que habrá gente que no entenderá lo que hace.

«La mayor parte de la comunidad de cachorros está formada por hombres homosexuales. (…) Sé que hay una demanda de ello, así que ¿por qué no iba a aprovecharla? Ahora es mi trabajo a tiempo completo … gano seis cifras al mes».

Por lo visto, casi todos sus ingresos vienen de las personas que piden películas en concreto y que se alejan de los estándares, de hecho, algunos han llegado a pagar 1.200 dólares por una de esas películas.

«Esto es lo que más me gusta hacer. Me siento muy agradecida de poder ganarme la vida haciendo algo que haría, aunque no haya dinero para ello. Mis fans hacen mi mundo. Estoy muy agradecida con ellos».





Así que ya sabéis, siempre que esté dentro del límite de lo legal, puede que podáis convertir vuestra curiosa afición en vuestro trabajo.

¿Os parece normal lo que hace Jenna? ¿Conocéis a alguien con gustos parecidos?

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Fuentes: paraloscuriosos