Miguel Herrán fue el primero en hacer saltar la liebre: la fama no era algo que llegaba gratis, y la presión a la que se podían ver sometidos de la noche a la mañana era el detonante perfecto para sufrir problemas de ansiedad y depresión. El actor, de 24 años, confesó que no había llevado nada bien el tema de la fama después de su paso por ‘La Casa de Papel’.

Ahora, ha sido su compañero de reparo, el actor Jaime Lorente, de 28 años, el que ha salido a contar su historia, en la que deja claro que, para él, eso de ser tan conocido, en algunos aspectos, se ha convertido casi en una maldición.

En una reciente entrevista para la revista ICON, el actor ha confesado que, en parte, el hecho de llevar mascarilla le ha supuesto un respiro (menuda ironía), ya que le ha permitido ir por la calle con la cara tapada y, por tanto, poder guardar algo de intimidad… aunque sea un poco.

«Por mucho que me cubra, la gente me reconoce. Es cierto que llevar gran parte de la cara tapada da un respiro pero aún así me paran», confesaba el actor.

El hecho de haber tenido tanto tiempo para él durante la cuarentena le ha hecho plantearse el tipo de vida que estaba llevando: «Me he enfrentado conmigo mismo de muchas maneras y he sufrido porque no era feliz. Ahora sé que no quiero volver a mi normalidad de antes. Llevaba años sin parar de trabajar y cuando he parado me han encerrado en casa. No sabía dónde meterme.

Durante el confinamiento no he echado de menos el trabajo, he echado de menos lo que dejé de hacer por estar trabajando demasiado, como bajar más a Murcia a ver a la familia y estar con los amigos, momentos míos que me permitían vivir un poco».



Llegados a este punto, Lorente se dio cuenta de lo mucho que había descuidado los pequeños detalles de su vida: «Me di cuenta de que no tenía ‘hobbies’, no sabía ni qué me gustaba. Creo que es importante vivir más el presente y disfrutar de cosas que antes dábamos por sentadas», confesó el actor con sinceridad a ICON.

Jaime confiesa también que, a pesar de que gran parte de sus compañeros de reparto está feliz con la fama conseguida con ‘La Casa de Papel’, él confiesa que su caso es algo diferente, sumergiéndose, de repente, en un caos para el que no estaba preparado en absoluto.

«Tengo compañeros que están felices con ella, pero no es mi caso. Con el éxito de ‘La casa de papel’ mi vida dio un giro de 180 grados y fue el caos. Todo pasó en muy poco tiempo y nadie te enseña a llevarlo».

El actor también explica que, al principio de su fama, aceptaba hacerse una foto con todo el mundo que lo paraba por la calle… pero tuvo que parar de hacerlo porque, aunque fuese solo un momento, su sensación de no tener nada de privacidad no le dejaba vivir tranquilo: «Entiendo que estoy en el salón de la casa de muchísima gente, incluso en la cama, y resulto muy familiar, pero si yo no me creo mi burbuja no sobrevivo a esto», reconoce.

Lorente, por otro lado, tampoco ha llevado demasiado bien eso de ser el español con más seguidores en Instagram (+15 millones). Confesaba que, al principio, intentaba contestar todos los mensajes que le llegaban, pero que luego esos mensajes se convirtieron en gente desnuda o tocándose, y fue cuando decidió parar:

«Es que yo no tengo por qué ver eso… Vamos de que queremos cambiar las cosas y de que queremos respeto, ¿y esto nos parece bonito? Tampoco tengo por qué recibir el comentario del colega diciendo ‘qué suerte tienes’. Ya no miro los mensajes porque me cabreaba muchísimo», sentenciaba.

A vosotros, ¿Qué os ha parecido este relato de Lorente? ¿Qué pensáis de este tipo de fama tan ‘explosiva y repentina’? Dejádnoslo en los comentarios. 

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Fuente: ICON.