Un mal día lo tiene cualquiera… pero esa es una frase demasiado simple que, por lo general, no contempla todos los matices que puede tener el término ‘mal día’. Una cosa es que se te caiga un poco de helado por la camiseta y la otra es que se te caiga el móvil por una alcantarilla.

Hoy, como nos gusta un poco hurgar en la herida, nos centraremos en las personas que, de una forma u otra, tienen al azar o al destino (elección vuestra) en su contra.

1Ya puedes llamar a la compañía…

Después de esa intensa sesión de ciclismo, creo que tocará renovarse el teléfono… si es que no te gustan los plegables, claro.

2La sorpresa de su madre

Pasó el fin de semana fuera de su casa y, cuando volvió, su madre le confesó que la Switch se le había caído en la bañera; así se la encontró.

3El queso más fuerte del mundo

Sabíamos que había quesos con olores muy fuertes… pero que eso traspasase a su integridad estructural de esta forma… eso sí que no se lo esperaba nadie.

4La astilla traviesa

Se le clavó una astilla de madera debajo de la uña y, con el pasar de los días, se le fue integrando más y más en el dedo… ahora no sabe cómo sacársela.



5Hay que tener muy mala suerte

Cuando, con toda la ilusión del mundo, vas a comerte unas gominolas de cola… y te vienen sin contenido. ¿Qué peor giro de los acontecimientos puede darse en una merienda?

6Muchas proteínas

Después de comerse un paquete entero de patatas fritas con ketchup, se dio cuenta de que esta tenía unos gusanitos… Bear Grills estaría encantado.

7Una buena compañía

Si te gustan las avispas, con este ‘pequeño’ panal estarás más que encantado. ¿Cómo se forma algo así en tu ventana sin que nadie se dé cuenta?

 

 

8La sartén nueva

A los dos días de comprarse una sartén nueva, sus compañeros de piso se la rayaron con utensilios metálicos… no se lo podía creer.

9Eso es lo malo de no contratar a un arquitecto profesional

Esta es la prueba de que lo barato sale caro… y de pasar demasiadas horas en el Minecraft, que también.

10Después de horas haciendo el estofado…

Tuvieron que pedir unas pizzas. En ocasiones, la suerte no está de parte de la comida saludable y casera…

 



 

11¿Creéis que es imposible que se funda una olla?

En esta foto, podréis comprobar que, o bien la olla es muy mala, o bien el fogón funciona con fuego del Monte del Destino.

12Hay que ver el vaso medio lleno

Si consigues no quedarte sin dedos con los bordes del plato, podrás disfrutar igualmente de tu potaje calentito.

13Optar por la opción más complicada

Me gustaría saber cómo funciona el cerebro de la gente que hace este tipo de cosas… es verdaderamente misterioso y enfermizo.

A vosotros, ¿qué os han parecido estas situaciones? ¿Alguna vez os ha pasado algo similar? Dejádnoslo en los comentarios. 

Si os ha gustado este artículo recordad que, más abajo, podéis disfrutar de otros que, con casi total seguridad, os resultarán igualmente entretenidos… o eso esperamos, porque la verdad es que los hemos hecho con mucho cariño.

Fuente: Difundir.