Josefina Cattaneo es una monja argentina que, en las últimas semanas, se ha hecho famosa en TikTok gracias a sus ocurrentes vídeos en los que, a través del humor, intenta transmitir su punto de vista sobre la religión católica: «Si la gente está en TikTok, ¿por qué no estar ahí con Jesús?», se preguntó cuando se puso manos a la obra con su proyecto.




En una entrevista para Efe, la joven religiosa de 25 años confiesa que, de no ser por la pandemia, no habría tenido tiempo de hacer estos vídeos: «Cuando empezó este tiempo de pandemia, de no poder salir, de cuidarnos y quedarnos en casa, se me habían cambiado los planos y los espacios para anunciar a Jesús. ¡Nadie me quiere saludar, nadie habla conmigo! Entonces empecé a ver a TikTok como una posibilidad».

Y es que la cosa no le fue nada mal: en este preciso momento, Josefina cuenta con más de 90.000 seguidores en TikTok, a los que hay que sumarle los más de 20.000 que tiene en Instagram… una auténtica barbaridad.




Todo esto con publicaciones que nada tienen que envidiarle a los influencers más ‘clásicos’: vídeos al ritmo del pop, reguetón, algunos chistes y reflexiones bastante divertidas, siempre en un formato muy ‘tiktokero’… ya sabéis a qué me refiero (esto me ha pillado algo mayor). Todo esto, cubierto por el velo de su mensaje sobre Jesús.

«Cuando empecé la gente me preguntaba si era de verdad, si no estaba actuando y yo le decía: ‘Mira, no es Halloween, así que disfrazada no estoy. De verdad que sí, soy monja, no sé qué prueba querés’. Me saco el sombrero frente a la gente que elige algo distinto para este tiempo, que me sigue y manda mensajes lindos, que me acompaña y me sostiene», explicó Josefina en su entrevista a la agencia de información española.


Todo lo que graba lo hace desde su humilde habitación en la Congregación de Hermanas Mercedarias del Niño Jesús, en la pequeña localidad de La Carlota, en la provincia de Córdoba, España.

Ella se sirve de todos los efectos de la aplicación para darle a sus producciones un acabado más ‘alegre’, pero no oculta en ningún momento su velo ni su devoción por Cristo ya que, en el fondo, esta es la esencia de su proyecto.

De hecho, uno de sus ‘hits’ fue una versión de ‘Tusa’ a la que le cambió la letra para que sonase algo así: «Dale a Dios tu corazón y verás como él transforma tus lágrimas en perlas del mar».

Lo mejor de todo esto es que Josefina no se ha quedado ‘sola’ en su proyecto, y han sido muchas las hermanas de su congregación que no han dudado en unirse a ella en forma de colaboración en muchos de sus vídeos.

Su misión principal con todo esto es, según cuenta, romper algunos de los mitos que hay alrededor de la vida como monja: «todos los prejuicios que hay con la vida religiosa, con el no poder ser feliz y las condiciones de todo lo que no se puede hacer».





Para ella, como puede ya resultar evidente, la tecnología es una herramienta que, lejos de dificultar el mensaje que ella quiere mandar, lo hace llegar a más personas: «Esto es lo que soy, no hay una actuación en esto. Para mí no hay excusas, no hay muros cuando se trata de llegar a la gente con Jesús», afirma Josefina.

A vosotros, ¿qué os ha parecido la historia de esta particular ‘tiktoker’? Dejádnoslo en los comentarios. 

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Fuente: Cope.