El WhatsApp fue un gran descubrimiento ya hace unos cuantos años. En un principio sustituyó al SMS, que nos permitía enviarnos mensajes de textos de manera regular y manteniendo una conversación fluida, sin tener que enviar grandes párrafos, contando el día a día, con una cantidad de caracteres restringidos. Sin contar que tenías que pagar por cada mensaje enviado, según la tarifa que tuvieras contratada.




La aplicación de Whatsapp ha tenido muchas actualizaciones a lo largo de los años. Desde los emoticonos hasta poder enviar notas de audios de voz. En definitiva, una infinidad de actualizaciones con la finalidad de facilitar y cubrir las necesidades de los usuarios.

Incluso, hemos llegado al punto de saber si el destinatario del mensaje ha recibido el mensaje a través del conocido por todo el mundo como ‘‘doble tick azul». Por no hablar de saber si la otra persona está conectada en el mismo momento que tú.




Si no te contesta, es que pasa de ti o es que está hablando con otra persona, aunque deberíamos saber gestionar ese pequeño momento para responder a la otra persona que también está pegada al teléfono.

Pero claro, no todo son buenas noticias para los usuarios. El control que hay actualmente en WhatsApp a los usuarios que lo utilizan trae dolores de cabeza. Sobre todo para las parejas, que son las que están más en contacto.

Seguro que habéis tenido algún caso en  el que os han preguntado que por qué no contestabais al mensaje, que supuestamente habéis leído, a causa del »gran amigo» tick azul. Aunque no son los únicos perjudicados en esta historia. Sin embargo, como ya sabéis, hecha la ley, hecha la trampa.

La sociedad se ha habituado a una manía muy perjudicial. Se da por hecho que al recibir un mensaje, tienes que contestarlo al instante, sin ninguna espera, ya que si has tenido tiempo de leerlo, seguro que puedes contestarlo. Pero, a veces, no es así.


De tanto revuelo que se formó con el doble check (tick azul), WhatsApp decidió añadir una opción para que no sea obligatorio y poder evitar el que la otra persona vea si has leído el mensaje. Eso trajo un problema. Ahora la gente deja de contestar de manera inmediata la conversación, sin finalizarla, así sin más. Actualmente tenemos la »excusa» de decir: ¡AH, perdona, estaba ocupado y no leí el mensaje!

La trampa que se está haciendo muy usual, llamada Cricket por muchos, se basa en ese silencio descarado y ensordecedor de la conversación, en el cual, según cómo, se pueden llegar a escuchar hasta grillos. Crick, Crick.

Por otro lado, algunos expertos en el tema aseguran que muchas de las relaciones entre amigos, familiares, parejas… se están viendo perjudicadas y envueltas en el no saber cómo utilizar este método.

Aprender a gestionar el tiempo de respuesta, aunque sea mínima, pero dar a entender a la otra persona que no quieres hablar más o gastar un minuto en responder a la otra persona que sí lo tiene por ti.





Simplemente es ponerse en el lugar de la otra persona, imaginad que estáis hablando normalmente y de repente, se acabó. Sin ningún motivo, solo porque la otra persona tiene cosas que hacer, o simplemente no quiere hablar más. Resulta molesto, ¿verdad?

Si queremos que nuestras amistades o relaciones no se vean extraviadas, dedícales un par de segundos, porque las nuevas tecnologías no tienen porqué dejarte de perder la educación y el buen hacer que te enseñaron desde pequeño.

¿Cómo crees que no las nuevas tecnologías nos afecta en nuestras relaciones personales?

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Fuente: Rollo.id