Plataformas como Google o Tripadvisor han permitido que la comunicación entre usuarios y propietarios de restaurantes y demás comercios sea mucho más directa y fluida. Esto, bien utilizado, puede ser una gran herramienta para que los profesionales de la restauración tomen nota de las críticas constructivas y, juntos, lleguen a una experiencia culinaria mejor y más provechosa.

Pero también hay quienes utilizan estas plataformas para insultar, sin entender en absoluto cuál es el sentido real que tienen.

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En los últimos años, de hecho, es muy común ver a propietarios de establecimientos interactuando con los usuarios que dejan algún tipo de opinión en una de estas plataformas. En la mayoría de ocasiones no pasa absolutamente nada y todo se mueve en un ambiente de cordialidad y educación… pero, en ocasiones, ocurre lo que veremos a continuación.

Un hombre, por lo que sea, decidió dejar una review no demasiado optimista de un local llamado El Horno de Guardia, situado en San Pedro del Pinatar, en Murcia, desatando así la furia del propietario… y lo peor es que parece que la cosa irá para largo.

«Hemos cenado allí y no volveremos», empezaba la crítica del comensal. “La calidad de los productos va acorde al precio (regulero)”, señala antes de asegurar que el establecimiento no tenía habilitadas las medidas sanitarias del COVID.

“Ausencia de gel, ausencia de distancia de seguridad, sin límite de aforo y la camarera se ha quitado la mascarilla al decirnos recomendaciones porque dice que se ahogaba”, aseguraba el cliente. El descontento cliente se quejaba también de que, al parecer, el restaurante no le dejaba pagar una parte de la cuenta en efectivo y la otra parte con tarjeta.

Lo cierto es que se trata de una crítica bastante negativa, detallada y que, sea dicho de paso, está escrita con bastante educación… pero eso no fue suficiente para calmar al propietario que, también con muy buenas formas, contestó al ‘afectado’.





El dueño, en su respuesta, se extiende bastante y explica, con todo lujo de detalles, su visión de lo ocurrido y el porqué considera que la crítica del comensal no tiene ningún fundamento más allá de la ‘venganza’: «lo que aquí se ha expuesto es fruto de una ‘venganza'», aseguraba el aludido.

“Lo que ustedes han hecho esta noche es calumniar e injuriar (ambos delitos penados) sobre las medidas de seguridad que mantenemos en el local y que son demostrables. Nos han adjudicado un delito contra la salud pública y no lo podemos permitir porque son acusaciones muy graves”, aseguró el propietario del restaurante.

El responsable también asegura que estos dos clientes ya lo habían amenazado con que, si no les cobraba por separado, le dejarían una mala crítica. También señaló que, si no cobraba por separado era porque, al parecer, ya había tenido anteriormente problemas con esto, y que muchos clientes, supuestamente, dejaban productos que ‘nadie había consumido’ sin pagar.

Finalmente, el propietario del establecimiento dejaba claro que pensaba llevar todo esto hasta sus últimas consecuencias: “Han intentado desprestigiar nuestro local de manera ilícita por lo que no sólo no son más bienvenidos por aquí sino que, ténganlo por seguro, nos veremos muy pronto en los tribunales”.

 





 

Aquí os dejamos la crítica completa:

A vosotros, ¿qué os ha parecido este nuevo caso de ‘odio por review’? Dejádnoslo en los comentarios. 

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Fuente: El Huffpost.