Toda nuestra vida se ha visto, de una forma u otra, trastocada por el tema del coronavirus. Hace apenas tres meses llevábamos una vida completamente ‘normal’ y, de la noche a la mañana, nos vimos encerrados durante casi tres meses en nuestras casas para, más tarde, acabar volviendo a una ‘nueva normalidad’, que no era más que una normalidad llena de nuevas normas sanitarias que tenían una sola función: salvaguardar nuestra propia salud.

Ahora, nuestro día a día, se compone de nuevos ‘rituales’ como saludarse con el codo, llevar mascarilla siempre que salgamos de casa y minimizar por completo el contacto de nuestras manos en zonas públicas como bares y supermercados… y es que, en estos últimos, las medidas sanitarias han aumentado más que en la mayoría de sitios, ya que están llenos de productos que nosotros vamos a consumir, cosa que los convierte en espacios especialmente delicados.

Es ya habitual ver cómo os empleados de estos establecimientos desinfectan las zonas comunes de forma regular y nos llaman la atención si no llevamos mascarilla. Por lo general, el personal de supermercado se ha convertido en uno de los sectores más meticulosos en este tipo de medidas… pero siempre hay excepciones.

Y es que el protagonista de nuestra historia de hoy es un hombre que ha hecho saltar todas las alarmas por su inconsciencia, falta de escrúpulos y asquerosidad; y creednos cuando os decimos que nos estamos quedando cortos. Ahora lo veréis.

Un trabajador de la cadena de supermercados FreshCo, muy popular en Toronto, Canadá, fue grabado mientras ‘desinfectaba’ las cestas de la compra que utilizaban los clientes para transportar sus productos.

En lugar de utilizar productos aptos para este tipo de labores, decidió que, para la seguridad de todo el mundo, lo mejor era utilizar su propia saliva. Así pues, el hombre, como se recoge en el vídeo que os dejamos más abajo, utilizó sus propios escupitajos para limpiar las cestas que, luego, pondría a disposición de los consumidores.

Con la que está cayendo en todo el mundo, en un momento en el que los muertos diarios se siguen contando por miles, sorprende ver que el hombre, a pesar de llevar guantes, no lleva mascarilla y decide utilizar este asqueroso método que, directamente, pone en peligro a la gente que se exponga a esas cestas.



Como os podréis imaginar, el vídeo ha corrido como la pólvora por las redes sociales, y es que la gente no se podía creer lo que estaba viendo. La indignación ha sido la que ha marcado la reacción de los usuarios, quienes han pedido responsabilidades a la cadena de supermercados.

“No podía creer lo que veía. Estaba en shock… Me sentí asqueada”, ha explicado una de las personas implicadas en la grabación del vídeo al periódico local CityNews… y es que no es para menos.

Según relata el testigo, cuando presenció esta situación, se dirigió al encargado del local para hacerle la reclamación… pero este no la creyó: «No me creyó y me trató muy mal», aseguró la afectada.

Contó también que, más tarde, pudo ver al hombre con la misma bayeta limpiando los carritos de la compra… un auténtico despropósito.

De momento, el supermercado no se ha pronunciado al respecto.

A vosotros, ¿qué os ha parecido esto? Difícil de tragar, ¿cierto? Dejádnoslo en los comentarios. 

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Fuente: El Huffpost.