Imitar a una conocida cantante puede salirte muy caro. Hace unos días, una profesora de primaria que, además, era la directora de esa área en su colegio, fue despedida después de publicar un clip humorístico en el que imitaba a Paulina Rubio.




La profesora, para su imitación, se basó en el vídeo filtrado de la cantante de hace unos meses en el que mostraba unos síntomas bastante sospechosos. El clip en cuestión es bastante divertido y, como podréis apreciar más abajo, no tiene nada fuera de lo común… pero no todo el mundo lo vio así.

Elena Cuétara, como se llama la afectada de este asunto, contaba en su imitación cómo tenía la gente que recibir a los repartidores de pizza en su casa y cómo preparar una ‘solución alcohólica’ con base de «alcohol, agua… bicarbonato»; el chiste se explica bastante bien solo si habéis visto el vídeo original de Paulina. La profesora, además, señaló una raya de polvo blanco que tenía encima de la mesa, por si había algún despistado.




Después de que el vídeo se viralizase, por lo visto, algunos padres de alumnos lo vieron y se pusieron en contacto con el centro para exigir una explicación. El centro, entonces, habría decidido prescindir de los servicios de la profesora sin apenas mediar palabra con ella.

Elena, más tarde, subió un vídeo en el que explicaba, desde su punto de vista, qué había ocurrido y, sobre todo, cómo había vivido ella esta amarga experiencia que, lamentablemente, la ha dejado sin trabajo.

«Yo soy maestra de primaria, estaba de directora en un colegio donde trabajé 25 años, y el 27 de mayo, en plena cuarentena, se me ocurre hacer un vídeo imitando a Paulina Rubio en mal estado», explica.

«A la semana recibo una llamada de mi jefe informándome de que hay un grupo de papás muy molesto porque creen que el mensaje que estoy dando es inadecuado y me dicen que ya no podemos seguir trabajando juntos», continua.




«Llegamos a buenos términos, la relación quedó bien», aseguraba la profesora. También explicó que hubo muchos padres que la conocían y que le mostraron su apoyo: «recibí muchos mensajes muy lindos de otros papás que me decían que sabían que era una broma».

Pero la Elena no quería acabar su vídeo sin una interesante reflexión: «Los papás deberían pensar que los maestros también son personas, que tienen derecho a divertirse y a hacer bromas». Y es que la clave de todo esto es que se trataba de una imitación: «habría sido diferente si yo hubiera salido de verdad en mal estado en el vídeo, pero era un chiste», concluía.

A vosotros, ¿qué os ha parecido este caso? Dejádnoslo en los comentarios. 

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Fuente: 20 minutos.