Michael Jackson es uno de los rostros más reconocibles y enigmáticos de la historia de la música. La suya fue una vida llena de traumas infantiles, éxitos inolvidables y polémicas muy amargas. El Rey del Pop lo fue también de la polémica y, cuando ya han pasado más de diez años desde su pronta y misteriosa muerte, siguen surgiendo especulaciones alrededor de su figura.

Si algo ha quedado claro es que Michael tenía una cara que mostraba en los escenarios y otra en su vida privada. Se sabe gracias a la gente que lo rodeaba que, mientras que en público se mostraba como un bailarín y cantante muy seguro de sí mismo, en su vida privada era completamente lo contrario: era inseguro y muy celoso de su privacidad.

Hacía todo lo posible para que lo que pasara de paredes para adentro no se filtrase a la luz pública (nos referimos a todo en general, no a los supuestos planteados en el documental ‘Finding Neverland’).

Ahora, una década después de que Michael nos dejase de forma precipitada, ha salido a la luz un documento en el que se detallan todas las cirugías estéticas a las que se había sometido el artista, además del largo historial de problemas de salud que arrastraba. Todo esto había conseguido llevarlo en secreto durante décadas.

A principios de año, el diario británico The Sun reveló que, en la autopsia de Jackson, se encontraron pastillas a medio disolver en su estómago y un montón de marcas de pinchazos de analgésicos en su cadera, muslos y articulaciones. El cantante pues, estaba viviendo un auténtico suplicio.

También se reveló que Michael apenas si subsistía con una escasa comida al día, ya que apenas si podía ingerir nada más y, con la condena por homicidio involuntario de su médico, Conrad Murray, se acabó de corroborar que la suya fue una muerte debido a una dosis letal de medicamentos.

El medio británico revelaba también que las modificaciones estéticas de Jackson llegaban a tal punto, que hasta sus labios habían sido tatuados de color rosa, sus cejas eran tatuajes negros sobre su piel, y la larga melena que lucía era una peluca que no se quitaba nunca ya que, por lo visto, el cantante estaba totalmente calvo.





Se desconocen exactamente los motivos de su calvicie, pero siempre se ha especulado que Michael empezó a utilizar peluca después de un incidente en un rodaje para un comercial de Pepsi en 1984.

Al parecer, durante la filmación, el artista tenía que bajar un breve tramo de escalera mientras una serie de fuegos artificiales se activaban cerca de él… con tan mala suerte que uno habría impactado en su cabeza, provocándole quemaduras de segundo grado en varias partes del rostro y el cráneo. A partir de ese momento, según se ha podido saber por varias fuentes cercanas al artista, este habría decidido llevar su característica peluca.

Más allá de todo esto, Michael se realizó incontables intervenciones para modificar desde la forma de sus facciones, hasta el color de su piel.

A vosotros, ¿que os han parecido estas revelaciones de la vida de Michael Jackson? Dejádnoslo en los comentarios. 

Si os ha gustado este artículo recordad que, más abajo, podéis disfrutar de otros que, con casi total seguridad, os resultarán igualmente entretenidos… o eso esperamos, porque la verdad es que los hemos hecho con mucho cariño.

Fuente: Mundo Deportivo.

SIGUE NUESTRO CANAL DE YOUTUBE: YO CONTROLO