Las series de institutos están de nuevo de moda. La fiebre por este tipo de series es algo que va y viene de vez en cuando. Si hacemos memoria, recordaremos que a finales de la década pasada series como ‘Física o Química’ o ‘Rebelde’ reinaban en la parrilla televisiva.

La cosa se fue desinflando hasta que, hace un par de años, Netflix volvió a ponerlas de moda con ‘Élite’, una propuesta bastante más intrigante y oscura que sus antecesoras.

Actualmente, podemos encontrar ‘series de institutos’ en casi todos los países: ‘Baby’ en Italia; ‘Control Z’ en México; ‘Blood & Water’ en Sudáfrica o la protagonista de nuestra noticia de hoy, la tailandesa ‘The Underclass’.

Esta última serie ha llegado recientemente a nuestra parrilla de Netflix con una peculiaridad que todavía no sabemos si nos gusta o no: se estrena un capítulo a la semana y no toda la temporada de golpe, como había hecho hasta ahora la plataforma con sus series.

‘The Underclass’ es una serie que, como toda buena producción asiática que se aprecie, se toma las cosas con mucha calma (cosa que también podíamos encontrar en ‘Élite’). Los acontecimientos se suceden poco a poco y la información de lo que ocurre se nos libera a cuentagotas… pero eso, lejos de ser algo malo, puede ser hasta una virtud (si no, que se lo digan a ‘Love Alarm’).

La premisa de la que parte esta serie es bastante parecida a la de nuestra querida producción: todo ocurre en un colegio muy elitista, con la diferencia de que aquí se trata de un colegio femenino y que separa a los estudiantes entre los ‘privilegiados’ y ‘las ovejas negras’ (etiqueta que se explica bastante bien sola).

Las protagonistas de la serie tienen la intención de acabar con este injusto sistema de estudio… y la cosa se empezará a complicar bastante poco a poco, cosa que veréis si le dais una oportunidad porque aquí no vamos a entrar en spoilers.





El punto de inflexión llega cuando ‘las ovejas negras’, las protagonistas de la ficción, deben recibir entre sus filas a una de las ‘privilegiadas’ después de que esta fuese pillada copiando en un examen.

A partir de este momento, las cosas se empiezan a torcer y los lazos se comienzan a entrelazar: ni unas son tan buenas, ni las otras son tan malas. Los mundos de las estudiantes se cruzan y dan como resultado situaciones de lo más interesantes (un poco lo que le pasaba a Samuel y Nadia en Las Encinas).

La serie está plagada de momentos bastante raros, pero que son bastante habituales en las series asiáticas, por lo que debéis tenerlo en cuenta antes de que todo os parezca un cúmulo de despropósitos.

Aquí os dejamos el trailer de la serie: 

A vosotros, ¿qué os ha parecido esta serie? ¿Le echaréis el diente? Dejádnoslo en los comentarios. 





Si os ha gustado este artículo recordad que, más abajo, podéis disfrutar de otros que, con casi total seguridad, os resultarán igualmente entretenidos… o eso esperamos, porque la verdad es que los hemos hecho con mucho cariño.

Fuente: Cosmopolitan.