Estamos en una época en la que nuestra sociedad todavía se está acostumbrando al auge que ha habido en el mundo de las nuevas tecnologías. Ha llegado todo muy de golpe y, en algunos aspectos, nos hemos quedado completamente desconcertados, sobre todo en lo que a la utilización de esta por parte de los más jóvenes se refiere.




La adicción a los videojuegos es una realidad, y ya ha sido reconocida como tal por la Organización Mundial de la Salud (OMS), quien catalogó la ‘adicción a los videojuegos’ como un trastorno mental. Muchos jóvenes y adolescentes hacen un uso descontrolado de este medio de entretenimiento, y esto puede llevarlos a desarrollar una dependencia excesiva; una adicción con una serie de consecuencias tremendamente negativas.

En este sentido, la historia que os traemos hoy es de lo más ilustrativa. Arnau es un niño de apenas ocho años que, por su cuenta, se percató de que estaba pasando demasiado horas jugando a videojuegos y que eso no estaba bien; que debía parar, pero que no tenía la voluntad necesaria para poder hacerlo por su cuenta.




Viendo esa situación, decidió escribirle una carta a sus padres en la que les pedía que, por favor, le prohibiesen seguir jugando. Su madre, Victoria, viendo la complicada situación que tenía delante, decidió publicar la carta, pidiendo consejo al psicólogo infantil Alberto Solers. Victoria, además, pensó que era una buena forma de visibilizar esta situación y, así, concienciar a otros padres que puedan estar en una situación similar.

“Mi hijo, excelente estudiante y deportista, tiene 8 años y hoy me ha escrito esto”, escribía la madre junto a una foto de la carta, “Es tan maduro y tan doloroso leer esto”, aseguraba.

En la carta puede leerse como el niño pide ayuda a sus padres porque siente que Fortnite le consume todo su tiempo, el cual dedicaba antes a la música o a hacer deportes. Arnau se sentía encerrado en un círculo vicioso de videojuegos que sentía que lo estaba perjudicando. Cree que se ‘merece’ que le prohíban jugar y, de hecho, le suplica a sus tutores que lo hagan cuanto antes.

Los usuarios de Twitter se han volcado con el niño y su madre, afirmándole que no debía sentirse solo en esto, porque había muchos niños en una situación muy parecida, y que se trataba de una situación muy compleja, pero que tenía una salida.


Aquí os dejamos LA CARTA:

“Que él reconozca este problema me hace pensar en todo lo que viene psicológicamente para los niños después de esta pandemia, porque no todos tenemos jardín, balcón ni piscinas”, reflexionaba a madre.

Victoria también explicó que ya habían tomado medidas, y que habían trazado un nuevo ‘planning’ con su hijo para que no volviese a sentirse así.

Y es que, según los psicólogos infantiles, establecer rutinas variadas es la mejor forma de evitar este tipo de situaciones. Es importante que dicha rutina incluya los videojuegos, ya que estos, utilizados de forma adecuada, estimulan muchísimo el cerebro de los usuarios. Pero lo importante es combinarlos con otras actividades físicas que, a poder ser, también incluyan a otras personas.

“Sé que muchos pueden estar igual que mi hijo y no saberlo expresar”, señalaba Victoria, “Y también que los padres no nos demos cuenta. A mí me rompió el corazón”, concluía.

A vosotros, ¿qué os ha parecido esta historia? 





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Fuente: La Vanguardia.