Por desgracia, no todos nacemos en el cuerpo que nos pertenece. En muchas ocasiones, se nos da un género que no es el que sentimos como nuestro y, a partir de ese momento, se inicia un proceso que suele ser muy complejo. Los estigmas y prejuicios sociales pueden ser catastróficos.

Por suerte, hay tratamientos hormonales que permiten a esas personas iniciar un proceso de reasignación de género para, así, poder tener al fin el cuerpo que realmente les pertenece. Hoy, repasaremos algunas historias muy emocionantes de personas que, al fin, han encontrado la felicidad personal.

1Dos años para poder estar en su cuerpo

Ese es el tiempo que ha pasado entre una foto y la otra, y lo cierto es que la felicidad de su cara lo dice absolutamente todo.

2Acaba de cumplir su primer año con hormonas

Ahora, con 19 años, después de empezarse a hormonar a los 18, por fin puede decir orgullosa que ya tiene el cuerpo que le pertenece.

3Tres años de transición

En su caso, ella confiesa que, literalmente, el haber podido hacer esa transición le salvó la vida.

4Cuatro años de diferencia

Pero, para ella, lo cierto es que la diferencia que siente no se puede medir con una cifra tan finita. Pura felicidad y realización personal.





516 meses de hormonas

Y lo cierto es que la diferencia es impresionante. Esa es la mirada de, al fin, sentirse libre.

6A sus 26 años, ha empezado el proceso

Así luce después de estar dos meses sometiéndose al tratamiento hormonal. Mucho camino por delante, pero lo afronta con toda esa felicidad que da el sentirse libre.

7Reconoce haber recorrido un largo y duro camino

Después de 4 años de tratamiento, no se arrepiente un solo segundo del camino que tomó.

 





 

8Nunca es tarde

A sus 30 años, lleva ya 18 meses de tratamiento de reemplazo hormonal. Está feliz y realizada, por lo que no importa la edad que tengas si es lo que realmente deseas y sientes.

98 meses de diferencia

Y reconoce que, ahora, por fin se siente cómoda para posar delante de una cámara.

1011 meses de reemplazo hormonal

Nuevamente, solo hay que mirarle la cara para saber que, ahora, es una persona totalmente feliz y realizada; una persona que tiene el cuerpo que le ha pertenecido desde un primer momento.

 



 

11Kris a sus 30 años

Afirma que, literalmente, está en la etapa más feliz de su vida. Viendo su sonrisa, nos lo creemos.

12Superando los dos años

Ya lleva 25 meses con estrógenos y, aunque todavía le queda un largo camino, el rostro ya le brilla con más intensidad.

1321 meses más tarde…

Ya se siente muchísimo mejor con su cuerpo… ¡va por el buen camino!

14Este es el rostro de la libertad

Así ha cambiado después de dos años sometiéndose a un tratamiento hormonal.

A vosotros, ¿qué os han parecido estas historias? Dejádnoslo en los comentarios. 

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Fuente: Difundir.