Actualmente tenemos disponibles un sinfín de herramientas para comunicarnos con personas que pueden estar en la otra punta del planeta; las redes sociales, las apps de mensajería, las llamadas de toda la vida, las videollamadas… Lejos han quedado las cartas y las notitas que nos pasábamos a escondidas en clase.
Los más jóvenes no han vivido esta época y están acostumbrados a estar conectados a todas horas y a poder ponerse en contacto en cualquier momento con familiares y amigos, pero antes no era tan fácil como hoy… Y, por ejemplo, mantener la chispa de una relación amorosa podría resultar un poco más complicado; sin embargo, la distancia no es ningún impedimento para ello como podréis comprobar a continuación.
Todo empezó cuando la tuitera @gabysfrancoo compartió en Twitter las fotos que su madre le enviaba a su padre por correo y las que este último le enviaba a ella cuando mantenían una relación a distancia hace unos años.

Su madre le enviaba una tierna declaración de amor, mientras que él recurría a su sentido del humor. Rápidamente su publicación se hizo viral en dicha red social y Gaby no dudó en seguir publicando más detalles al respecto.

Gaby explicaba que su padre colgó la fotografía de su madre durante dos años y les decía a los soldados que «rezaran a Santa Gabriela». Dicho y hecho, así lo hacían.

Los usuarios empezaron a preguntarse a qué se debía la distancia entre esta pareja y Gaby no dudó en explicarlo y ponerlo todo en contexto.

Sus caminos se separarían, pero solo físicamente, ya que su amor perduraría como vemos en las postales que se enviaban. Y es que la llama del amor, sin duda, se mantuvo bien viva.

De postales hubo muchas; no solo se mandaban fotografías de sí mismos y de sus pies, sino también había un rinconcito, por ejemplo, para mostrar cómo había crecido sus animales o sus aventuras en el día a día.

Resumidamente, Gaby explica que su noviazgo duró siete años; se casaron en 1998 y ahora llevan felizmente casados 22 años con dos hijos y un perro. Y estas fotografías son el retrato perfecto…





En Twitter a nadie se le escapa un detalle y fueron varios los usuarios que se fijaron en la letra de la madre; concretamente, en que sus «m» parecían «w», a lo que Gaby dio una divertida respuesta, así como también explicó la anécdota del apodo que le había puesto el padre a la que sería su futura esposa.

¿Qué os ha parecido esta tierna historia? ¿Conocéis alguna similar en vuestra familia? Dejádnoslo en los comentarios. 

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Fuente: segnorasque