El coronavirus ha trastocado por completo nuestras vidas. Vivíamos en una burbuja de tranquilidad y paz que, de un día para otro, saltó por los aires, dejándonos a todos encerrados en nuestras casas.

Casi tres meses encerrados en nuestras casas y ahora, que estamos recuperando la ‘normalidad’, debemos ser más precavidos que nunca: cuidarnos y hacer caso a las órdenes de las autoridades sanitarias. La responsabilidad individual es la única forma de que no volvamos a la situación que dejamos atrás (pero que todavía nos mira con recelo).

En esa línea de ‘vuelta a la normalidad’ están los programas de televisión. La mayoría de ellos se ha pasado todo este tiempo sin público ya que, debido a la normativa sanitaria, no podía haber un número determinado de gente reunida.

El Hormiguero, ayer mismo, volvió a contar con público después de más de cien días sin nadie que aplaudiese desde el otro lado del plató. Durante todo ese tiempo, el programa se las ingenió para que el espectáculo no fuese triste y aburrido… y lo cierto es que lo consiguió.

Pero el programa tenía otra sorpresa guardada y es que, para homenajear al personal sanitario que tanto ha hecho por nosotros todo este tiempo, el público de ayer solo estaba conformado por sanitarios. El equipo del programa, junto con Pablo Motos, los recibieron con un monumental aplauso.

“Nosotros no hemos visto el coronavirus porque no hemos visto los muertos”, les aseguró Motos. “Dejadme que os diga una cosa. No sólo podéis recordar lo malo, vuestra dignidad como seres humanos nos emociona”, aclaró emocionado.

El presentador también aprovechó para explicar que, al principio, cuando ocurrió todo lo del confinamiento, su equipo estaba algo disgustado después de que la productora decidiese continuar emitiendo el programa a pesar de la cuarentena.





Recordó que, la primera semana que tuvieron que trabajar ya en situación de confinamiento, muchos estaban ‘muertos de miedo’ y que pasó un tiempo hasta que se acostumbraron:  “El primer día que nos reunimos aquí las caras eran muy largas en este plató. Había mucho mal rollo”, reconoció el presentador.

Motos también contó que se dieron casos de parejas muy enfadadas que “no entendían que tuviesen que venir a trabajar en medio de una cosa desconocida que estaba matando gente”.

“Todo el mundo pensaba en su seguridad. ’Es que tengo un hijo’, ‘es que a lo mejor me pasa algo’. Uno de ellos me dijo el otro día: ’Yo pensaba que te habías vuelto loco”, confesaba Pablo con sinceridad.

 

 





“Volvimos porque sentí que era importante que la gente no perdiera la esperanza, que pensarais que si El Hormiguero sigue no será tan grave, saldremos de esta. Volvimos para que tuvieseis una rutina, para que a una hora determinada tuvieseis compañía y si es posible una sonrisa”, explicó el presentador, asegurando que, en todo momento, se tomaron las medidas sanitarias adecuadas y que nunca se puso en peligro la salud de los trabajadores.

A vosotros, ¿qué os ha parecido todo esto? ¿Pensáis que hicieron bien emitiendo el programa? Dejádnoslo en los comentarios. 

Si os ha gustado este artículo recordad que, más abajo, podéis disfrutar de otros que, con casi total seguridad, os resultarán igualmente entretenidos… o eso esperamos, porque la verdad es que los hemos hecho con mucho cariño.

Fuente: El Huffpost.