El peinado que llevamos dice mucho de nosotros… y por eso acostumbramos a cuidarlo tanto. Es una parte de nuestra comunicación no verbal, y sirve de ‘carta de presentación’ a todas las personas con las que nos cruzamos en nuestro día a día. Pero ¿qué pasa cuando, al salir de la peluquería, vemos que lo que llevamos en la cabeza está a años luz de lo que queríamos? Un mal estilismo puede arruinar por completo nuestro ánimo y, si la cosa es muy grave, puede que parezcamos más un personaje de Los Simpson que una persona común y corriente.

Hoy, para ilustrar mejor todo esto, os hemos traído algunos de los ejemplos más bestias de ‘estilismos desastrosos’ que hemos encontrado por Internet. Cuidado con la sensibilidad de vuestras pupilas.

1¿Sabes qué es lo mejor de todo?

Que te has ganado un pase VIP al Reino Champiñón de Mario Bros… ¿qué más se puede pedir?

2El flequillo para las personalidades complejas

Como peluquero, hay que tener muy mala leche para dejar un flequillo así de desigual… eso o este tío se lo cortó él mismo, que también puede ser. Peinar eso tiene que ser un sufrimiento.

3A alguien le temblaba el pulso…

No quiero decir con esto que hacer una línea perfecta sea nada fácil, pero de ahí a provocar este desastre hay un trayecto bastante largo.

4Se te ha resbalado la peluca

Entiendo que debe tratarse de algún peinado muy exótico que se ha puesto de moda (y en verano tendrás la nuca fresquita). Pero ese efecto a ‘peluca desplazada’ no me lo puedo sacar de la cabeza.





5Hay que mirar el lado bueno:

Con suerte, tras hacer unos cuantos trámites, puede que te lo homologuen como un casco de moto. Cosas más raras se han visto.

6Elvis y la insolación

El Rey del Rock no estaba muerto: estaba tomando el sol… lo últimos 40 años.

7El peinado no está tan mal

Lo único que chirría un poco de su estilo es que se haya hecho las cejas con un rotulador permanente. Como siempre, miremos la parte positiva: en verano, si va a la piscina, no se le borrarán.

 





 

8Las patillas de la muerte

Cuando me preguntan qué aspecto creo que tiene la muerte, yo me imagino algo muy parecido a esto… ¿cómo diablos se peinan esas patillas? Espero que la peluquería indemnice a ese pobre joven.

9La intención es lo que cuenta

Podemos ver todos los pasos de esta tristísima historia: sus expectativas, la realidad a la que se vio abocado, y la única solución posible a tamaño desastre.

10Peinarse con patatas fritas

No sé vosotros, pero yo, después de ver este peinado me ha entrado mucha hambre.

 



 

11No pega nada

No todos los rostros pegan con todos los peinados… y este puede que sea uno de los mejores ejemplos de ese tipo de disonancias. Es realmente escalofriante y perturbador.

12Lo mejor de todo es su expresión:

Le importa un carajo lo que sea que le hagan en la cabeza, ella ni se inmuta.

A vosotros, ¿qué os han parecido estos estilismos? ¿Alguna vez os han hecho un desastre de este calibre? Dejádnoslo en los comentarios. 

Si os ha gustado este artículo recordad que, más abajo, podéis disfrutar de otros que, con casi total seguridad, os resultarán igualmente entretenidos… o eso esperamos, porque la verdad es que los hemos hecho con mucho cariño.

Fuente: Difundir.