Las personas tóxicas nos rodean. Este tipo de individuos forma parte de nuestra sociedad y, en esta vida, la gracia está en saber alejarse lo máximo posible de las personas que resten y acercarse a las personas que sumen. Pero… ¿cómo sabes que tú no eres una persona tóxica? Aquí os dejamos unas cuantas características que deberéis atender para saber si estáis siendo personas tóxicas:

1Nuestros problemas son nuestros (aunque parezca obvio)

Las personas orgullosas tienden a tener dificultades para reconocer que, en muchas ocasiones, metemos la pata hasta el fondo. No siempre tiene que ser por culpa de los demás, por más que nos empeñemos en ello. No hagas sentir culpable a quien, en realidad, no tiene la culpa: ni mejorarás tú ni evitarás posibles futuras meteduras de pata.

2Las comparaciones son odiosas

Estar en constante competición con el resto forma parte de nuestra socialización desde pequeños… y eso no siempre es bueno. Todos somos diferentes y, aspirar siempre a ser el mejor; a estar a la ‘altura’ de los demás, es el camino perfecto a la frustración y a ser peores personas.

3No siempre tienes la razón

Y esto es algo de lo que, por lo general, somos conscientes… y aun así, nos emperramos en defender a capa y espada cosas en las que sabemos que estamos errados.

4Te crees el centro del Universo

El amor propio es fundamental para nuestra salud mental, pero de ahí a pensar que somos lo único que importa en el Universo y que el resto de cosas giran a nuestro alrededor… hay un buen trecho. Debemos saber la importancia del resto de personas que nos rodean para poder valorarlas y apreciarlas correctamente.

 





 

5La maldita inseguridad

Estamos cargados de inseguridades. Esto es algo prácticamente inevitable. Pero no es menos cierto que, en muchas ocasiones, estas inseguridades nos cargan de rabia e ira; las transmitimos al resto. Acéptalas y, poco a poco, empezarás a ver cómo el resto las acepta también.

6Nuestro amigo el drama

No hagamos una montaña de un grano de arena. Es importante desahogarse, pero démosle a los problemas el tamaño real que tienen… ni más ni menos.

7El menosprecio al resto

Este es uno de los rasgos más notables de que nos estamos convirtiendo en personas tóxicas. Cuando empezamos a pensar que todo lo nuestro vale más que lo del resto, y actuamos como si fuésemos los dueños de todo… mal. No le quitemos valor a las ideas, formas de pensar y demás cosas de las otras personas… si alguna vez te lo han hecho a ti, sabrás lo desagradable que resulta.





8La dependencia

La inseguridad es un rasgo muy identificativo de las personas tóxicas y, por lo general, esto las lleva a menospreciar al resto de seres vivos. Además, estas personas suelen ser muy dependientes de otras y muy absorbentes. Puede que sean muy dependientes de una persona que, a su vez, humillan y menosprecian.

9La victimización

Cuando fracasamos, podemos caer en el error de convertirnos voluntariamente en víctimas para que el resto de personas se compadezca de nosotros… y esto no está bien: si nos equivocamos, debemos seguir adelante.

Si encajas con este tipo de conductas y comportamientos, puede que necesites hacer una reflexión y empezar a replantearte tu forma de enfocar tu vida. Debemos luchar para ser mejores personas, no peores.

A vosotros, ¿qué os han parecido estas características? Dejádnoslo en los comentarios. 

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Fuente: Rolloid.