Ayer mismo, Risto Mejide, en su programa ‘Todo es mentira’, entrevistaba a Joan Pons, un enfermero residente en el Reino Unido que, en pos de la salud de todos nosotros, se ha sometido como cobaya humana a una vacuna para combatir el coronavirus.

Sabemos que, en muchos países del mundo, en estos últimos meses, se ha abierto una especie de carrera a contrarreloj para dar con la cura del virus que tantos dolores de cabeza ha traído a nuestras vidas.

Pons, tras someterse a las pertinentes pruebas, no tiene más que palabras de calma para el resto de los mortales: “Vivito y coleando. Todo bien. No he tenido ningún problema”, explicaba alegre en su intervención en el programa.

Y es que el enfermero explicó que no fue el único en someterse a esta prueba y que, de hecho, otros de sus compañeros de unidad también sirvieron de cobaya: “y la probabilidad de que alguno de nosotros haya tenido la vacuna es bastante alta y nadie ha tenido ningún problema”, aclaraba.

En tono de broma, Pons dejaba claro que no había tenido NINGÚN problema con las pruebas que le habían realizado: “No se me ha caído el brazo. No me ha salido una cola de chimpancé. Ni orejas de león… de momento todo bien”.

En lo referido a los efectos secundarios (inevitables en cualquier tipo de vacuna), Pons especificaba que eran los ‘típicos’: “Fiebre, dolor en el brazo. Me dijeron hasta que podría morirme. Y casi me levanto y me voy. Cuando vas a comprar un medicamento a la farmacia y te lees el prospecto te pones las manos en la cabeza. Pero de momento, todo bien”.

La recuperación, al parecer, fue casi inmediata y no tuvo que aislarse para poder seguir con su familia y, de hecho, ya está ataviado con su bata para seguir trabajando: “He vuelto al trabajo. Este fin de semana he estado trabajando en la UCI”.





Pero, para él, las pruebas todavía no han acabado. A lo largo de las próximas semanas, deberá enviar, de forma periódica, muestras de sus fluidos nasales, además de someterse a otros controles rutinarios. En caso de dar positivo por coronavirus, tendría que someterse a una nueva ronda de analíticas. Queda claro pues, que se trata de un proceso largo y laborioso.

Esta sería solo una de las muchas vacunas que se están investigando en este preciso momento. El proceso de investigación de este tipo de medicamentos suele ser muy largo, de años, y si ahora se ha acelerado todo es debido a la situación de extrema necesidad que está viviendo el mundo entero.

Aquí os dejamos el vídeo con la entrevista completa (para los más curiosos).

A vosotros, ¿qué os ha parecido la experiencia del enfermero Pons? Dejádnoslo en los comentarios. 

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Fuente: El Huffpost.