Advertencia: spoilers por doquier 

Desde su estreno en 2013, Peaky Blinders no ha dejado de conquistar a la audiencia hasta convertirse en una de las mejores series de los últimos tiempos gracias a las magníficas interpretaciones del reparto, la logradísima ambientación de la época, la banda sonora, la fotografía, el característico acento… Todo ello hace que sea una serie que te enganche y cada diálogo te mantenga atento a la pantalla.

Como sabréis, los creadores de la serie de la BBC se basaron en una banda de gánsteres que existió en Birmingham a mediados del siglo XX, pero no eran exactamente tal y como los refleja la ficción. Por ejemplo, el apellido ‘Shelby’ es inventado y no se escondían cuchillas de afeitar en las boinas, entre otros detalles. Sin embargo, de esta mezcla de ficción y realidad no queremos hablaros hoy.

A lo largo de sus cinco temporadas, en Peaky Blinders hemos sido testigos de numerosos funerales, ya sea por ajuste de cuentas, venganzas, errores… Ciertamente, la muerte de algunos personajes ha sido más dura que la de otros y, sin duda, algunos han dejado su huella en la serie y en los corazones de la audiencia. No es fácil que saquen de la trama a un personaje de un plumazo. Y, la verdad, aunque pueda doler en ese momento, nos encanta.

Y es que cuando matas a un personaje, ya no hay vuelta atrás (a no ser que sea a través de flashbacks, imaginaciones o te resucite una bruja). Pero todo fan de Peaky Blinders sabe que esto último difícilmente va a ocurrir…

Y a veces hay muertes innecesarias de las que el propio director se puede arrepentir. Hace unos días, el creador y showrunner de la serie, Steven Knight, respondió a las preguntas de los fans mientras veía el sexto episodio de la quinta temporada y confesó a Esquire UK los personajes que se arrepentía haber matado y el porqué.

Empieza con un rostro muy conocido. «Debería haber mantenido a Aberama vivo, podría haberlo herido solamente. Aquí aparece Barney Thompson (Cosmo Jarvis), que estaba brillante. Realmente desearía haberlo mantenido vivo porque era un actor realmente bueno». 





La muerte de Aberama nos impactó muchísimo y Cosmo Jarvis demostró ser un actorazo en el papel de francotirador (aunque le salió el tiro por la culata…). Tal vez el director podría hacer algo similar a lo que sucedió con Alfie, quién sabe.

 

«El otro es Tom Vaughan-Lawlor, que interpreta a Malacki Byrne. Es un papel pequeño, pero lo que hizo con él fue brillante… Pero a veces tienes que hacerlo para que la historia continúe y hay ejemplos obvios aquí de personajes que hemos dejado ir». Cómo olvidar la escena en el pub…

Finalmente, el cuarto nombre es una de las muertes que más impactó a los espectadores y supuso un punto final en la serie. «Otro genial fue Major Campbell (Sam Neill). Pienso que tuvimos que darle un final al duelo entre Tommy y Campbell, lo estaba escribiendo en el episodio 6 de la temporada y pensé «no puedo solamente mandarle el guion a Sam Neill». Le llamé y se lo expliqué y me dijo «No quiero morir» y le respondí «Ok, le daré una vuelta». Sin embargo, como vimos en la serie, cambió de opinión…





«Lo hice y una semana después dije «tenemos que hacerlo» y él lo aceptó fantásticamente. Es algo curioso lo de crear personajes y después tener que matarlos, pero no es algo bonito». Y no lo ponemos en duda.

De momento, estamos a la espera de que se anuncie el estreno de la sexta temporada de la serie (cuyos guiones están acabados, pero la producción está en pausa). El último episodio nos dejó en ascuas temiendo por Tommy (una vez más), pero seguro que tiene un plan. Él siempre lo tiene. Y es que esta serie tiene el poder de siempre dejarnos con ganas de más…

peaky blinders GIF by netflixlat

Y vosotros, ¿qué pensáis de la muerte de estos personajes? ¿Estáis de acuerdo con Steven? Podéis darnos vuestra opinión en los comentarios de Facebook.

Si os ha gustado este artículo recordad que, más abajo, podéis disfrutar de otros que, con casi total seguridad, os resultarán igualmente entretenidos… o eso esperamos, porque la verdad es que los hemos hecho con mucho cariño.

Fuente: Esquire