Avi Schiffmann es un joven de 17 años al que el coronavirus le cambió la vida por completo… pero no de la forma que, probablemente, estéis pensando. Avi es el creador de la que, probablemente, sea la web de referencia de esta pandemia: ncov2019.live.

Este portal se ha dedicado desde sus orígenes a hacer un seguimiento, minuto a minuto, de la pandemia que nos está asolando. Muestra cómo va evolucionando el Covid-19 en cifras desglosadas por contagios, fallecimientos, etc. Todo de la mano de un único adolescente.

La web ncov2019.live cuenta con más de 30 millones de visitas diarias, y acumula actualmente más de 700 millones de usuarios únicos que han ingresado a ella a lo largo de toda esta pandemia.

Y es que Avi no ofrece en su web solo información a tiempo real sobre la evolución del Covid-19, sino que también proporciona consejos básicos para hacer frente a la situación. Nos cuenta, en función de los últimos descubrimientos científicos, qué es lo que podemos hacer para prevenir el virus y, en caso de ser infectados, no infectar al resto y poder tratar de la mejor forma posible la enfermedad.

Se trata de un servicio a la comunidad GRATUITO… y eso que a Avi le han ofrecido unos cuantos millones por su página que él, muy educadamente, ha rechazado.

La web incluye hasta una especie de calculadora en la que, de forma aproximada, nos muestra el índice de supervivencia que tendría una persona infectada en función de su edad y sus patologías previas.

Pero es que lo más sorprendente de todo esto es que tiene su origen en las manos de un joven de 17 años que, hasta hace unos meses, se pasaba las tardes jugando a videojuegos en su ordenador. De hecho, el creador cuenta que solo ha contado con la ayuda de una persona, Daniel Conlon, para algunos temas de diseño web.




Ahora, Avi se pasa el día pegado a su ordenador, pero ya no para jugar, sino para hacerle constante mantenimiento a la web ya que, un portal con tal cantidad de tráfico web, requiere de una vigilancia y un mantenimiento constante.

En una entrevista ofrecida a Bussiness Insider, el joven confiesa que ha llegado a pegarse maratones de hasta 50 horas de trabajo seguidas para depurar el código de la web, ya que cualquier fallo puede arruinar la experiencia de navegación.

El hecho de que la web se actualice a tiempo real, según cuenta Avi, es lo que más tiempo le consume, ya que está expuesta constantemente a errores. Explica también que, en alguna ocasión, se ha tenido que quedar despierto hasta las 7 de la mañana para poder solucionar algunos de los fallos que han ido surgiendo a lo largo de estos dos meses.

No ha llegado ni a la mayoría de edad y, según él mismo reconoce, no es precisamente brillante en el ámbito académico. De hecho, abandonó lo que le quedaba de clases para poderse centrar en su proyecto, el cual le absorbe casi toda su jornada. «Se ha comido mi vida», reconoce. Pero no piensa desistir en su tarea, y está más que dispuesto a «aguantar la presión con agrado».

Teniendo en cuenta el éxito de su creación, no era de extrañar que le saliesen ‘pretendientes’. De hecho, algunos inversores y empresarios han llegado a ofrecerle más de 8 millones de dólares para comprarle la web… pero a él no le interesa el dinero.




De hecho, si le hubiese puesto publicidad a la web, a estas alturas, ya habría facturado unos 30 millones de dólares. En cambio, Avi solo permite que le realicen donativos a través de Ko-Fi, con un importe máximo de 3 dólares.

A través de un hilo de Twitter, el joven fue muy claro a este respecto: «Gracias a todos por apoyarme y ayudar a mantener la web sin anuncios para siempre. Nunca habrá sponsors, pop-ups, links con referal o anuncios de ninguna clase. Tenéis mi promesa sobre eso y os agradezco a todos y cada uno por vuestras donaciones en Kofi y vuestro apoyo. El objetivo de esta web ha sido siempre dar a conocer información sobre la actual pandemia y no ganar dinero. Habrá muchas oportunidades para eso en el futuro. Valoro las conexiones y los contactos que me habéis traído. Es mucho más valioso que el dinero».

De cara al futuro, espera que la OMS tenga en cuenta que este tipo de herramientas son importantes, y que sean ellos los que la pongan a disposición de la gente: «La responsabilidad no debería estar en un muchacho cualquiera pero es obvio que la gente quiere conocer las estadísticas«.

A vosotros, ¿qué os ha parecido la historia de Avi? Dejádnoslo en los comentarios. 

Si os ha gustado este artículo recordad que, más abajo, podéis disfrutar de otros que, con casi total seguridad, os resultarán igualmente entretenidos… o eso esperamos, porque la verdad es que los hemos hecho con mucho cariño.

Fuente: El Mundo.