Si para algo ha servido todo este tiempo de cuarentena, es para que estrechemos lazos con los que tenemos más cerca. Es momento de abrirse y enseñar muchas de las cosas que hasta ahora teníamos guardadas en el interior. Que si llega el Apocalipsis, no nos pille con nada por contar.

Algo así fue lo que hizo El Hormiguero el otro día.

Pablo Motos, presentador del programa, reveló el que, hasta ahora, era uno de los mayores secretos del espacio: ¿Cuál es el origen de las hormigas? ¿De dónde sale el diseño de ambas? ¿Y los nombres?

El presentador, junto a Jorge Salvador, productor del programa, y Marron, colaborador del mismo, estuvieron hablando largo y tendido sobre algunos de los aspectos más ‘secretos’ y personales de ‘El Hormiguero’.

Salvador recordó una de las primeras reuniones que tuvo con Motos en un hotel antes de arrancar el programa. En esta, celebrada en el ya lejano otoño del año 2006, el presentador propuso tener dos marionetas hechas con dos calcetines con ojos que hablasen desde la mesa del programa.

Esto, a priori, le pareció una locura al productor: «¿Vamos a sacar dos muñecos de trapo? No me podía creer que iba a tener que ir a un directivo a decirle que íbamos a hacer eso», recordó Salvador entre risas.

«Pablo estaba convencido de que tenían que ser dos calcetines con ojos. Le intenté convencer de que no era buena idea», explicó. Luego llegó el girito que nos lleva hasta las hormigas que conocemos hoy (o casi): «le propuse que fueran dos hormigas, porque el programa se llamaba El Hormiguero», continuó.



Motos no dudó en defender su idea original: «A mí me parecía buena idea que salieran dos pies de la mesa que hablaran», bromeó. Pero la idea siguió adelante y encargaron a varios diseñadores ideas para el aspecto de las hormigas… y aquí os dejamos el diseño descartado que mostraron:

Después de analizar muchas variaciones, acabaron por quedarse con las hormigas actuales, que ya forman parte de la historia de la televisión de nuestro país.

Pero… ¿de dónde salió el nombre de las hormigas? En este sentido, la ‘culpa’ la tiene Marron.

«Yo me empeñé en que los ojos se tenían que mover», explicó Motos ante de dar los detalles de cómo lo consiguieron. «Los ojos son huevos de gasolinera (esas bolas de plástico con un juguete en el interior) con muelle y un punto negro».

El siguiente paso fue elaborar una larga lista con posibles nombres para las hormigas. Muchos de los miembros del programa aportaron sus ideas y, finalmente, fue Marron el que decidió cuál sería el definitivo. Así quedaron bautizadas como Trancas y Barrancas.

A vosotros, ¿qué os ha parecido la historia detrás de las hormigas? Dejádnoslo en los comentarios. 

Si os ha gustado este artículo recordad que, más abajo, podéis disfrutar de otros que, con casi total seguridad, os resultarán igualmente entretenidos… o eso esperamos, porque la verdad es que los hemos hecho con mucho cariño.

Fuente: Ecoteuve

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