Seguramente, todos vosotros que estáis leyendo esto, estáis pensando en muchos personajes que han pasado por el El Libro Guinness de los Récords. Desde la persona más tatuada del mundo, hasta la mayor concentración de pitufos por metro cuadrado. Sí, algunas son bien absurdas, pero te hacen ser el mejor del mundo en algo.

Sin embargo, algunos de estos récords no son gracias a tu faceta más habilidosa, sino que por genética, te ha tocado ser así. Este es el caso del colombiano Edward Niño Hernández. Su apellido le viene al pelo, ya que su estatura le hace parecerlo.

Estamos hablando del hombre más bajito del mundo, que ha marcado una nueva página en el Libro Guinness. Este martes le reconocieron tal hazaña, midiendo menos de 1 metro, concretamente 72,10 centímetros.

Este martes le dieron el reconocimiento al colombiano, a sus 34 años. Aunque, anteriormente, ya tuvo bajo sus manos el certificado del más bajito del mundo, cuando medía 70,21 centímetros.

Sin embargo, el título se lo arrebató Khagendra Thapa Magar, que se convirtió en aquel entonces la poseedora del título, midiendo 67,08 centímetros. Desgraciadamente, falleció el pasado 17 de enero de 2020, y consecuentemente Edward ha podido recuperar el título que una vez tuvo en sus manos.

Edward tiene una historia detrás de todo esto. Contó que hasta los 4 años, crecía como cualquier niño, pero a partir de esa edad, dejó de desarrollarse por completo. Tuvieron que pasar 20 años para que le pudieran dar un diagnóstico acertado: hipotiroidismo severo.





Para comprender un poco más esto, debemos saber que al ser un hipotiroidismo, hay menos actividad en la glándula tiroides, por lo tanto secretas menos hormonas tiroideas. Es decir, que la actividad de todos los órganos disminuye, y en resumidísimas cuentas, dejas de crecer en todos los aspectos.

Pero, Edward tiene una cosa muy clara dentro de su cabeza: «El tamaño y la altura no importa. Lo que verdaderamente importa son los valores. Quiero que la gente me conozca por quien soy realmente: ¡Pequeño en tamaño, grande en corazón!«. Una gran lección que nos da este hombre, el cual deberíamos conocer antes de juzgar por cualquier apariencia, como debería ser con todas las personas.

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Fuente: 20 minutos





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