Una de las incertidumbres, aunque cada vez más un secreto a voces, es la crisis que se nos avecina, concretamente en España. A cada uno le afectará de manera diferente, pero parece que los autónomos serán los más afectados. Con quedarnos en casa, podremos parar el coronavirus, pero lo que no podremos frenar es la oleada de despidos, desgraciadamente.

El economista noruego Finn Kydland, premio Nobel de economía en el año 2004, recientemente ha hecho unas declaraciones para poder salir de la crisis después de la pandemia: el capital humano tiene la llave maestra.

“Si el confinamiento no lo destruye, la recuperación será rápida”. Aunque, parece difícil mantener el capital humano cuando no podemos ni mantenernos a nosotros mismos. La entrevista de La Vanguardia a Kydland dejó algunos titulares que os contaremos a continuación.

Puso un ejemplo curioso para poder entender la situación a grosso modo. Pone de ejemplo un simple bar, y se pregunta a sí mismo si volverá a tener las mejores croquetas de jamón cuando vuelva a la normalidad. Cabe recordar que el noruego es un gran conocedor de la cultura española, por eso este tipo de ejemplo.

Y fue entonces cuando le preguntó el periodista, intercambiando los papeles: ″¿Por qué no las iba a seguir teniendo?”. El economista inmediatamente dio una explicación que dejó al periodista pensativo.

“Pues porque el dueño no ha podido pagar sueldos y despide al cocinero experto y a los camareros simpáticos y pierde a los proveedores… Y, cuando al fin reabre, también los clientes dejan de ir, porque ha perdido el valor que les daba”.

Por lo tanto, el premio Nobel insiste en que la clave de todo esto es »el know how». El saber cómo hacer esas croquetas de jamón, es decir, retener a todas las personas y recursos en la medida de lo posible. Retener lo imprescindible para que el negocio siga adelante.





Para ello, la cadena de valor tiene que persistir para que el bar siga teniendo clientela, y por lo tanto, éxito. Los proveedores, el puesto de la Boqueria que les vende ese jamón… Lo que no se puede sustituir. Si vamos por este camino, según el economista, saldremos adelante.

Esta es una pequeña comparación, pero también lo extrapola a la aeronáutica, que no es distinto a un bar. Como él dice: »En vez de jamón, hay ingeniería: y si por culpa del confinamiento los mejores ingenieros de la aeronáutica se van a Alemania, entonces se acabó la empresa y se acabó España».

Lo que está claro es que tendremos que apretarnos el cinturón, más aún. Pero hay que ser positivos y movernos, no ser conformistas. Las crisis económicas no son fáciles, pero con persistencia y sacrificios saldremos, por difícil que parezca. Por último, recordar que, como dijo Albert Einstein: »En los momentos de crisis, sólo la imaginación es más importante que el conocimiento».

¿Qué os han parecido las palabras del economista noruego? 

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Fuente: Señoras que

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