‘Todo es mentira’ se ha convertido en uno de los programas televisivos de referencia. ¿Te gustan la actualidad, la política y la polémica? Sin ningún tipo de duda, este es tu programa. Y es que el (no tan) nuevo programa de Risto Mejide se ha consagrado como uno de los formatos con más ‘mala leche’ de la televisión (y ya sabéis lo mucho que nos nutre el plomo).

En lo referido a la cobertura de la crisis sanitaria que está viviendo nuestro país, Risto y sus colaboradores han seguido al pie del cañón, informando de cada una de las novedades que surgían al respecto… que no son pocas: cada día hay unas quince ruedas de presa diferentes.




El programa, de forma habitual, contacta con afectados por la pandemia para conocer sus experiencias. Han entrevistado a todo tipo de personas: desde personas enviadas al ERTE, hasta grandes empresarios que también se han visto afectados por la crisis.




En esa línea, la semana pasada, entrevistaron a Alejandro García, un autónomo e inquilino de un local que, como no podía ser de otra forma, se ha visto notablemente afectado por la crisis. En su intervención, explicó qué le parecían las medidas del gobierno; si las ayudas que estaban dando eran suficientes o no.

Hasta ahí, podríamos estar hablando de una ‘entrevista más’ (ya nos entendéis). Pero Alejandro tenía una ‘sorpresita’ más antes de irse: él y Risto ya se conocían de antes, de cuando ambos eran adolescentes y estuvieron estudiando en Oxford y, para demostrarlo, enseñó una serie de fotografías en las que podíamos ver al publicista como no lo habíamos visto nunca.

“Llevamos casi dos semanas y media sin ningún ingreso, con mercancía en el almacén que no se puede servir y sin saber cuando vas a poder hacerlo”, explicaba Alejandro. También apuntaba a que las medidas del Gobierno eran insuficientes, ya que las empresas tendrían que pedir préstamos ‘que no les saldrían gratis’: “Van a tener un coste, no son gratuitos”, afirmaba.


Pese a la crisis que está viviendo su empresa, ha decidido tomar una iniciativa de lo más solidaria: utilizar las telas de los cojines que fabricaban para confeccionar batas para residencias y los voluntarios que ayudaban en ellas. Risto Mejide, evidentemente, aplaudió este gesto: “Este es el país del que yo me siento orgulloso. Esto me hace creer en la raza humana”.

Cuando ya iba a finalizar la conexión, fue cuando llegó la sorpresa: “Otra cosa que no me creo es que tú y yo nos conocíamos”, le recordaba Risto. “Eso parece. Hace 29 años que no hablábamos. Oxford, 1991”, reconoció Alejandro.

Para acabar, mostraron las fotos que probaban la relación entre estos dos… y fue ahí cuando pudimos ver cómo lucía el presentador con tan solo 15 años: “Esa es la buena. Ya llevaba gafas de sol. Todo el mundo tiene un pasado. Me alegro mucho de haberte reencontrado”, se despedía Mejide. Alejandro, por su parte, concluyó con una frase que nos ha dejado los dientes muy largos: “Lo que pasó en Oxford se quedó allí”.

A vosotros, ¿qué os han parecido estas fotos? Dejádnoslo en los comentarios. 

Si os ha gustado este artículo recordad que, más abajo, podéis disfrutar de otros que, con casi total seguridad, os resultarán igualmente entretenidos… o eso esperamos, porque la verdad es que los hemos hecho con mucho cariño.





Fuente: La Vanguardia.