Ahora mismo nos encontramos tan centrados en combatir la pandemia que no sabemos cómo volveremos a la normalidad una vez termine todo esto. A continuación, os daremos algunos datos y estimaciones que han hecho especialistas en salud pública que han sido consultados por el periódico El País, aunque, como es lógico, eso puede variar mucho ya que no sabemos qué grado de inmunización tendrá la población y cuál será la efectividad real de los test que se realicen.

Todos los especialistas coinciden en que la vuelta a la normalidad no será repentina y que, una vez los niveles de transmisión sean lo suficientemente bajos, poco a poco se irán permitiendo realizar más actividades con distintos niveles de vigilancia para evitar posibles rebrotes y, en algunos casos, revirtiendo algunas medidas como sucedió en China, donde se abrieron teatros y cines para, posteriormente, volver a ser cerrados.

También es muy plausible que las medidas no sean las mismas para todo el mundo. Antoni Trilla (epidemiólogo y miembro del equipo asesor del Gobierno) indica que las personas mayores y las que tienen ciertas patologías seguramente deberán prolongar su confinamiento durante más tiempo que las personas jóvenes y sanas.

“Habrá que ajustar la edad, si mayores de 55, de 60… lo que todo el mundo tiene claro es que afectará a los que tienen más de 65 o 70”.

Puede que esto se gestione mediante una especie de salvoconducto sanitario para que las personas inmunizadas puedan incorporarse a su rutina habitual una vez realizado un test para comprobarlo.

Esta medida sería especialmente necesaria para el sector sanitario ya que saber que parte del personal ha superado el coronavirus sería esencial para plantear un modelo de actuación.

Ildefonso Hernández, catedrático de la Universidad Miguel Hernández y portavoz de la Sociedad Española de Salud Pública , afirma lo siguiente:

“No tendremos servicios como hasta ahora, sino que habrá una separación. Habrá que evitar atender los cuadros respiratorios en el mismo lugar que el resto de enfermedades para que los posibles casos de Covid-19 no compartan salas de espera con quienes más las usan: las personas mayores y vulnerables”.





Del mismo modo, habrá una diferenciación por comunidades autónomas según el grado de afectación de la enfermedad en dicha comunidad.

Salir a la calle

Seguramente el primer paso será volver a las medidas al cierre total de las actividades y, si todo avanza correctamente, podremos empezar a salir a partir del mes de mayo.

Las clases (escuelas, institutos y universidades)

Muchos son los centros que han dado por terminadas sus clases presenciales y en relación a los colegios, muchos creen que es difícil que se produzca dicha vuelta ya que, durante mayo, las aglomeraciones de personas van a estar muy acotadas.

El ámbito laboral

También será gradual en función del tipo de trabajo. Los más jóvenes y los inmunizados serán los primeros.

“El criterio siempre sería que pudiéramos hacer aquellas cosas que nos acerquen lo más posible a la normalidad y que se puedan realizar manteniendo cierta distancia social. Hay que estudiar cómo se hace esto en aquellas actividades productivas esenciales, para que puedan volver a trabajar. Muchas son actividades al aire libre como la construcción, o sectores muy industriales, donde las medidas de distanciamiento quizás se puedan mantener”, explica Fernando Rodríguez Artalejo, profesor de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad Autónoma de Madrid.





En los casos en que el teletrabajo es viable, las medidas seguramente se alargarán más allá del fin del confinamiento para evitar todos los contagios posibles

Eventos y locales de restauración

Este es uno de los puntos más difíciles de concretar ya que dependerá mucho de lo evolución de la epidemia, pero seguramente una de las medidas que se aplicará es la de reducir los aforos de los establecimientos y gestionar los espacios de la forma más segura posible.

En relación a conciertos o eventos deportivos la cosa se complica ya que deberemos ser ultracautelosos y, por lo menos en mayo, no se realizarán. Pero en este caso es muy difícil concretar una fecha concreta.

El verano

Antoni Trilla dice que aunque “No va a ser normal del todo porque el turismo no va a recuperarse”, lo más razonable del todo es pensar que se podrá vivir con “relativa” normalidad en cuanto a actividades y ocio.

¿Pensáis que esto se arreglará antes de junio? ¿Cómo creéis que afectará el verano? Dadnos vuestra opinión en los comentarios.

Si os ha gustado este artículo recordad que, más abajo, podéis disfrutar de otros que, con casi total seguridad, os resultarán igualmente entretenidos… o eso esperamos, porque la verdad es que los hemos hecho con mucho cariño.
Fuentes: elpais