Los gestos solidarios están en su punto más álgido durante estas fechas. El coronavirus está en boca de todos y nos está haciendo sacar, a la mayoría, el lado más humano y más solidario que tenemos.

Las horas pasan muy lentamente y nuestra única preocupación es cómo vamos a invertir las horas en nuestro hogar. ¿Quién lo diría? Pues sí, por unas semanas que nos estamos en casa, también nos quejamos. La cuestión es quejarse por todo, como siempre.

Hay muchas maneras de invertir el tiempo en casa, aunque ya pasadas dos semanas se hace difícil verlo. Hacer ejercicio, pasar el tiempo que no tenías anteriormente con tu familia, leer… Y de libros trata hoy el artículo de hoy.

Con la crisis económica y social que se avecina, la solidaridad en nuestra sociedad está empezando a aflorar después de tanto tiempo escondida. A día de hoy, cualquier cosa vale para entretener y sacar una sonrisa a la gente que nos rodea.

Tocar un instrumento en tu terraza para que los vecinos lo escuchen, poner música y hacer más amenas las noches, jugar al bingo en comunidad… Muchas de estas cosas ya las hemos visto durante estos días.

Durante este 2020, nos hemos dado cuenta de la importancia de la sanidad, de la policía, y en definitiva, de todas esas personas que hacen que podamos quedarnos en nuestras casas sin tener que preocuparnos de nada. En estos casos, es esencial para la supervivencia. Sin ellos, hoy por hoy, sería muy complicado, por no decir imposible, parar la propagación del virus.





También hay que hablar de nuestros vecinos, esas personas que durante el año nos cruzamos y solamente encadenamos una conversación de un hola y adiós. A pesar de que son personas que viven a nuestro lado, pared con pared, en estas dos últimas semanas de confinamiento, más que vecinos, parecen familiares.

Todo el mundo está con ganas de ayudarse los unos a los otros con lo que sea. Quizás no es lo más llamativo, pero cualquier ayuda para lograr una distracción siempre es bien recibida. Nunca habías conocido a tus vecinos de tu escalera como hasta el día de hoy.

El artículo del que os queremos hablar, trata sobre libros, muchos libros. Un tuitero ha publicado una fotografía en el rellano de su casa, concretamente en su entrada. Haía un mensaje escrito en el folio y decía lo siguiente: »Estos libros son para ayudar a pasar el tiempo». Un vecino de su edificio le había dejado una pila de libros para que se los leyera y amenizara las horas con un poco de lectura. Esta publicación ya ha sobrepasado la friolera de los 14 mil me gusta en Twitter.

Sin duda, un pequeño gran gesto de humanidad y de solidaridad que en los tiempos en los que nos ha tocado vivir es de agradecer.

¿Qué os ha parecido este gesto del vecino?

Si os ha gustado este artículo recordad que, más abajo, podéis disfrutar de otros que, con casi total seguridad, os resultarán igualmente entretenidos… o eso esperamos, porque la verdad es que los hemos hecho con mucho cariño.





Fuente: Huffington Post