La muerte de Kobe Bryant y la de su hija Gianna, el pasado 26 de enero, nos dejó a todos sin respiración, atónitos por lo que había sucedido y nadie se podía creer lo que estaba escuchando y viendo en las noticias que iban llegando desde los EE.UU.

Una leyenda de tanto nivel, en lo personal como en su faceta profesional, se había ido de entre nosotros y nadie se lo podía creer. Ni sus amigos, ni seguidores del baloncesto mundial, ni su familia, nadie. El repentino fallecimiento a causa de un fallo mecánico en su helicóptero, en el que viajaban 9 personas, dejaba huérfano al mundo del baloncesto.

Nadie sabe cómo vamos a morir, lo que sí sabemos es que lo haremos algún día ¿Por qué estamos comentando esto? Básicamente porque la reciente hija de Kobe Bryant, nacida 9 meses antes de que ocurriera el fatídico accidente, no estaba incluida en el testamento del exjugador de Los Ángeles Lakers.

Recordemos que la herencia del escolta está valorada alrededor de unos 550 millones de dólares y, la pequeña, podría quedarse sin su parte proporcional del pastel. Ocurrió de manera tan repentina que no le dio tiempo a cambiar el testamento.

La última vez que modificó sus últimas voluntades fue en 2003, lo que implica que aún no había nacido su hija Capri. Por lo tanto, legalmente, no formaría parte de la jugosa herencia que ha de repartirse entre sus hermanas.

Cabe recordar que, con cada nacimiento de sus hijas, el jugador siempre había hecho una modificación del testamento… pero, en esta ocasión, no le dio tiempo. De todas formas, su esposa Vanessa, ha comenzado a reunir a sus abogados para que su hija Capri tenga lugar en la herencia de su padre, que seguro que así lo habría querido.




Pero, añadir uno más en la herencia no se puede formalizar tan fácilmente. Vanessa tiene que demostrar que su marido Kobe quería dejarle también la herencia a su hija Capri, como así lo hizo con las demás.




Deberá hacerlo mediante un documento en el que ‘Black Mamba’, como lo apodaban en su época como jugador, acredite y deje claro, que su intención era dejarle parte del patrimonio a su hija recién nacida. En ese sentido, la intención de la leyenda del baloncesto siempre fue que sus hijas tuviesen la vida ‘arreglada’ si él faltaba.

No está demás recordar que Kobe fue una leyenda en la NBA, seleccionado en primera ronda del Draft en 1996 por los Charlotte Hornets. No lo disfrutaron mucho ya que, inmediatamente, fue traspasado a cambio de Vlade Divac. Si llegan a saberlo antes, nunca habrían hecho ese cambio.

En su palmarés descansan cinco anillos de la NBA, 3 junto a Shaquille O’neal, su fiel compañero (2000,2001,2002). También obtuvo 2 al lado de Pau Gasol, en 2009 y 2010 respectivamente. Todos estos datos son con un único club, los Ángeles Lakers, en el que jugó por más de 20 años. También fue 18 veces convocado para los All-Stars game, entre muchos otros récords personales. Sin duda, un claro ejemplo ‘one man club’.

Vosotros, ¿cómo pensáis que acabará todo este asunto? Dejádnoslo en los comentarios. 



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Fuente: El Mundo Deportivo