En un lado de la mesa teníamos a Rafael, un hombre con una idea muy ‘particular’ sobre la mujer: «los hombres hemos de ser detallistas, es algo que a las mujeres les gusta siempre», aseguraba.

En el otro lado de la mesa íbamos a tener a Celeste, una mujer que se definía como ‘una romántica’: «me gusta mucho todo lo que envuelve al proceso de seducción», reconocía. «Me gustan los hombres detallistas, y el hecho de que me haya traído un abanico me parece un detalle bonito», confesaba.

De entrada, tanto él como ella parecieron encantados el uno del otro: «me ha parecido muy elegante», confesaba Celeste; «qué maravilla», expresaba él. Viendo esta primera impresión, solo cabía esperar que la cosa fuese a más, ¿verdad? Pues es mejor que os esperéis al final antes de apostaros nada…

El primer momento tenso llegó cuando Rafa habló de su pasado y reconoció haberse casado más joven: «poco después tuve un hijo, y no tengo más… que yo sepa»; ante esta afirmación, ella no pudo hacer más que poner cara de circunstancia.

Rafa, por su parte, estaba obsesionado con el hecho de que, según él, Celeste era ‘clavada’ a su ex mujer: «son muy parecidas. Incluso tiene un solo hijo, es rubia como mi antigua esposa».

Lo siguiente que Rafa le preguntó fue si ‘su exmarido le había sido fiel’, cosa que a ella no le gustó nada: «si te parece, me voy a reservar eso». Él, no contento con su respuesta, insistió: «¿crees que alguna vez te han engañado?».

Y aquí soltó una de las perlas más gordas que iba a soltar: «yo es que pienso que el hombre es infiel por naturaliza», afirmaba Rafa. «Yo tenía nueve novias a la vez. Aparte de estar con mi mujer tenía nueve queridas», reconocía tan pancho. «Y por eso, como soy un caballero, me separé»… en fin.

Ella no daba crédito a lo que estaba escuchando: «A mí eso me ha dejado noqueada», admitía. «Que lo hizo por ser un caballero, eso me ha chocado». Y es que, a medida que se iban conociendo, la cosa se embarraba más y más.





«Yo creo que hay tres cosas que mueven a este mundo: el sexo, el poder y el dinero», aseveraba él. Ella ya no pudo más y lo interrumpió: «Rafa, escúchame una cosa: ¿de verdad quieres una relación y parar la vida que llevas?». Él, supuestamente, lo tenía claro: «en el momento que me enamore, paro».

Y, entonces, llegó su frase estrella: «El Julio Iglesias dice que llevaba 3.000 (relaciones); yo lo supero», aseguraba. Ella, nuevamente, lo tenía más que claro: «yo no me lo creo».

A vosotros, ¿qué os ha parecido esta cita? Dejádnoslo en los comentarios. 

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Fuente: First Dates.

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