El verano está a la vuelta de la esquina. No es que este invierno haya sido particularmente frío (el cambio climático ya está haciendo de las suyas), pero los meses se nos echan encima y el cuerpo ya nos pide playa y mojito; esto es así.

¿Qué implica eso? Pues que, en estas fechas y a lo largo de las próximas semanas, los gimnasios se irán llenando de personas que, a la desesperada, intentarán conseguir el cuerpo que siempre han deseado.

Ataviados con la equipación recién estrenada del Decathlon, sudando como si no hubiese un mañana y con las articulaciones al borde del colapso, piensa: «¿por qué diablos no han inventado unas pastilla que nos ponga en forma sin tener que salir de casa?». Pues puede que, en cuestión de meses, esto sea una realidad.

La Universidad de Michigan (Estados Unidos) ha anunciado que está sumergida en la investigación de un grupo de proteínas que, supuestamente, podrían proporcionar a quien las ingiera una quema de grasas muy importante, además de un notorio aumento de la masa muscular y una mejora en la resistencia física… ¡sin necesidad de hacer ejercicio!

La revista Nature Communications ha publicado un estudio realizado a un grupo de proteínas que llevan por nombre Sestrin, y que, según se ha descubierto, estarían implicadas en la quema de grasa y el aumento de la resistencia corporal.

Al parecer, después de hacer ejercicio, estas proteínas se acumularían en los músculos, fomentando así el desarrollo de la musculatura. Con esta premisa, los investigadores realizaron un estudio con moscas de la fruta modificadas genéticamente para que no produjesen Sestrin, y otras normales. Al someterlas a actividad física intensa, se comprobó que aquellas que habían sido modificadas, no habían mejorado su condición física.

El siguiente paso fue ensayar con un tercer grupo al que se modificó para que produjesen más cantidad de Sestrin. Tras las pruebas, comprobaron que, sin siquiera ser sometidas a entrenamiento físico, ya habían conseguido superar las condiciones físicas de las moscas normales.





El siguiente paso fue probar con ratones y los resultados fueron tremendamente parecidos: aquellos ratones a los que se les suministraba mayores dosis de Sestrin, presentaban una quema de grasas más acelerada, un desarrollo muscular más acelerado y una notable mejora en la capacidad aeróbica… todo esto sin tener que hacer ningún tipo de ejercicio.

A ver si alguien entiende lo que pone aquí

Myungjin Kim, director del equipo encargado de la investigación, ya está contemplando la viabilidad de desarrollar proteínas Sestrin sintéticas para colocarlas a la venta. Esto, más allá de venderse como ‘una pastilla para ponerse en forma sin hacer nada’, podría ser un gran remedio para personas que sufren lesiones musculares concretas, o desgastes musculares derivados del envejecimiento, por poner tan solo un par de ejemplos.

Esto cambiaría por completo el deporte como lo entendemos en la actualidad. ¿Qué pasaría con los deportistas profesionales? ¿Sería ética la utilización de este producto, o contaría como dopaje? Esos serán debates que, de momento, tendremos que posponer hasta un futuro que podría no ser muy lejano.

A vosotros, ¿qué os ha parecido esta posible pastilla? ¿Os arriesgaríais a tomarla? Dejádnoslo en los comentarios. 

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Fuente: Código Nuevo.