Los procesos de selección no son sencillos, y mira que tenemos donde elegir. Aunque a veces, por urgencia, tenemos que escoger a alguien rápidamente para suplir la vacante inesperada. Pero claro, cuando haces las cosas con prisas, es más fácil que te equivoques y, por ejemplo, descartes a alguien que, en realidad, estaba mejor capacitado para el puesto.

No sabemos realmente si la persona a la que rechazamos es mucho mejor que a la que decidimos darle una oportunidad. Principalmente, nos guiamos por la experiencia o por los éxitos académicos conseguidos a lo largo de los años, pero después hay que demostrarlo.

Hoy, nos centraremos en ese NO por respuesta. Esas personas que se han tomado su preciado tiempo para enviar su currículum vitae para trabajar en tu empresa o en la empresa que han aplicado. Hoy hablaremos de una startup que está en desarrollo y que, por cierto, es española. Para que luego digan que sólo sabemos hacer la siesta.

El encargo del proceso de selección en Optimus Price, es el propio fundador, Carlos de Fenollosa. Así mismo, también es ingeniero.

Carlos quiso publicar, mediante Twitter, una experiencia en referencia a una selección de personal que hizo para su empresa. Recibió entorno a los 150 currículums y casi 50 emails, aunque solo concertó 8 entrevistas de los que más se adecuaban al perfil de la empresa. Esta vez, por decisión propia, decidió tomar algo de tiempo a esas personas que no lograron pasar el corte.

Una serie de tuits ha dejado en su muro de publicaciones, con relación a los candidatos no seleccionados y ha contado su método para ‘endulzar’ la amarga negativa.

Lo más fácil para él, sería mandar una plantilla para que, automáticamente, responda de una manera políticamente correcta. Aunque, esta vez, por lo menos, no siguió esa manera de actuar e intentó innovar.



Lo menos que pudo hacer por esta gente, que no pasó el proceso de selección, fue escribirles uno por uno, con un texto personalizado y explicándole el porqué del NO.

Estos son unos pequeños ejemplos que él mismo hizo personalmente a cada uno de ellos.

«Esta vez me convenzo. A la próxima hornada les mando una plantilla a los rechazados y aprovecho esas cuatro horas para avanzar trabajo de verdad. ¿No?». Después de eso, se hizo esta pregunta al ‘perder’ 4 horas respondiendo correos electrónicos en vez de invertirlas en su propia empresa.

Pero esa misma pregunta que se hizo, se la respondió una persona, que lo llamó rápidamente cuando recibió la respuesta. Le agradeció su toma de tiempo, a pesar de la negativa, y le dijo que no todo el mundo hacía lo que él. A partir de ese email, fueron llegando diversas respuestas, agradeciéndole el mensaje. De bien nacido es ser agradecido.

¿Alguna vez habéis postulado en alguna empresa que haya tenido este mismo método?. Esperemos que no, ya que eso significaría que os han cogido. Aunque también podría decirse que simplemente, no habéis recibido respuesta como la que hizo Carlos con su empresa.

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Fuente: La Sexta