En First Dates todo es un misterio. Todos los que acuden al programa no saben cómo será su tan esperada cita, si irá bien o mal, aunque por lo visto el truco es ir positivo y lanzarte a la piscina cuando entra tu cita por la puerta.

En este caso tenemos a Joan y a Greta, una pareja que nada más entrar por la puerta ya sintieron conexión. Joan, de 32 años, se presentaba en el programa como un trabajador de pastelería y panadería en Barcelona.

Cuando Matías, el barman más conocido de Mediaset, le preguntó, «¿Qué te pide el cuerpo?» Joan respondió: «Vengo con energía y con ganas de conocer a alguien». «Soy jefe de producción de pastelería y panadería, tenemos 11 tiendas en una empresa familiar».

Al preguntarle Carlos cómo le había ido en el amor, Joan respondía: «En el amor he tenido mala suerte, soy un hombre muy tradicional, fiel educado, vamos, un partidazo». 

Nada más entrar Greta por la puerta, a Joan ya le salió una leve sonrisa, cosa que nos predijo que algo iba bien. Era el turno de ella. Greta, de 27 años, teleoperadora y también residente en Barcelona. «Soy un poco rarilla, un poco loca y bruja, un poco de todo».

Al ver a Joan, lo primero que pensó fue: «Waw, tengo calor en todo el cuerpo». Él, por su parte, confesaba: «Greta me parece un pibón, un cañón de tía, me ha encantado nada más verla».

Tras sentarse a cenar, Joan le preguntó si ha tenido citas por las típicas apps de conocer el amor. «Lo he intentado demasiadas veces, pero es que es muy frío», comentaba Greta tras la pregunta. Joan se presentaba como un chico tradicional, claro, responsable y familiar.



«Me ha dado la impresión de que es un chico con valores, que le gusta su trabajo y es muy dulce», decía ella tras conocerlo un poco más.

Los dos de primeras ya demostraron tener mucha conexión y cualidades parecidas. «Con Greta he tenido un flechazo, hemos tenido mucho feeling, compenetración y todo muy natural», aclaraba Joan.

«Yo lo he hecho solo todo, por eso no he viajado tanto, con los amigos no me ha ido muy bien, por celos, rabia y envidia», cosa que Greta entendió e intentó suavizar hablando un poco de italiano.

«Eres exótica total, además se te ve ardiente», decía Joan sin tapujos. Greta le contaba que buscaba a alguien muy pasional y él estaba encantado.  Desde el principio, los dos sintieron «ese calor» que hacía que la cena fuese de mejor a mucho mejor en cuestión de minutos.

«Me encanta que se me peguen, soy muy de tocar, muy de acariciar», decía Joan, y ella coincidía. Los dos siguieron coincidiendo en muchas cosas, entre ellas el tener hijos, e incluso Greta no se cortó en decir que «se lo podría imaginar como el padre de sus hijos».

Al acabar de cenar, llegaba el momento más esperado para ellos. Se iban a la sala a jugar a un juego, donde los dos, antes que nada, se tomaban un chupito. Y eso era solo el principio…

¿Qué te han parecido Greta y Joan? ¿Crees que hacen buena pareja? Déjanos tu opinión en los comentarios.

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Fuente: First Dates.