En esta página somos unos grandes aficionados al tema de los comentarios loquísimos que la peña deja por la red. Si conocéis un poco cómo va este asunto, sabréis que plataformas como Google o TripAdvisor son una fuente inagotable de este tipo de contenido.



Algunos de los comentarios que podemos encontrar en esos portales superan, con creces, a algunas de las comedias que se estrenan en nuestro cine… y, hoy, podremos comprobarlo de primera mano (por si quedaba alguna duda al respecto).

El caso que os traemos no podría empezar mejor: en el título ya podemos leer «Lo mejor: el restaurante de al lado, ‘El Bodegón'» y, en el subtítulo «Mandé a tomar por culo al dueño»… sencillamente brillante.

A continuación, el reclamante se excusa afirmando que es consciente de que no debería haber hecho eso, pero que la ‘prepotencia, soberbia y arrogancia del dueño no le dejaron otra’.

El relato, al menos al principio, parece relativamente convencional: «Entro yo y mi pareja, nos dirigimos a la barra a preguntar a un camarero si había posibilidad de mesa para dos, me responde que le tenemos que preguntar a un señor que en ese momento mantiene una charla con dos clientes. Esa charla es extendida y el señor (que por su soberbia y edad diría que es el dueño) esta haciendo un croquis de cómo llegar a tal sitio”, explicaba.




«Como ya habían pasado unos minutos, decido interrumpir la conversación con respecto y buenos modales», afirma el usuario. “Disculpe por la interrupción ¿qué habría mesa para dos?”, le preguntó al dueño en ese momento, según su relato.

Según el cliente, en ese momento, le dueño le habría respondido de forma innecesariamente brusca: “Te esperas a que acabe de hablar y te digo, no faltes el respeto”.




“Respondo con un aspaviento y tomo dirección hacía la puerta. Él me vuelve a recriminar algo, me doy la vuelta y me acerco”, continuó el usuario, dando detalles del momento de máxima tensión que se estaba viviendo.

Llegados a ese punto, ya podéis intuir la dirección que había tomado todo esto: “Le digo que le he hablado con respeto en todo momento. Le mandé a tomar por culo, él me responde que igualmente. Salgo del local nervioso, preguntándome por qué existe gente tan desagradable”, sentenció.

Como casi siempre pasa en este tipo de situaciones, los comentarios de los otros tuiteros no tienen desperdicio:



A vosotros, ¿qué os ha parecido esta historia? Dejádnoslo en los comentarios. 

Si os ha gustado este artículo recordad que, más abajo, podéis disfrutar de otros que, con casi total seguridad, os resultarán igualmente entretenidos… o eso esperamos, porque la verdad es que los hemos hecho con mucho cariño.

Fuente: El Huffpost.