La historia de hoy, lastimosamente, es real. Damián, como habríamos hecho la mayoría de los que estamos leyendo esto, acudió a urgencias por un dolor intenso producido por una intensa actividad física: «Al salir del trabajo me sentí mal y acudí a urgencias. Me sorprendió ver que el médico que me atendió puso «transexualismo», explicaba el joven canario a la SER.

«Además, me sentí incomodo y me sentó mal porque estuvo bastante tiempo mirándome y curioseando mi historial. Si voy con este parte de urgencias a mi mutua o a cualquier farmacia porque tengo que comprarme un Naproxeno, ¿por qué los de la farmacia tienen que saber algo que es íntimo para mí? Me pareció fatal y por eso lo quiero denunciar», explicaba el joven.

El mensaje que Damián quiere mandar no podría estar más claro: el hecho de que él sea una persona trans, no lo convierte en un enfermo (contrario a lo que mucha gente, lamentablemente, pueda querer).

Antes que nada, debemos recordar que la OMS (Organización Mundial de la Salud), retiró la transexualidad de la lista de enfermedades mentales, con la intención de evitar que se creen estigmas, o se pretendan buscar ‘curas’ a las personas transexuales.

Así pues, considerar en un parte médico que esta persona tiene una enfermedad llamada ‘transexualismo’, no es más que otra ofensa a este colectivo. Es una forma de discriminación y violencia que Damian, ahora, está intentando que no se repita, a través de contar su historia, y que llegue a la mayor cantidad posible de personas.

El hecho de que algunos profesionales sigan empeñados en calificar la transexualidad como una enfermedad, no es más que otra prueba de que hay quienes están empeñados en seguir dificultando la vida de estas personas.



«Otra cosa es que aparezca que la persona está siendo tratada por un proceso de transexualidad, pero como una enfermedad es tener muy poco tino. Esto nos hace ver la necesidad de la formación y la pedagogía con todos los profesionales. De ahí que hagan falta leyes integrales de transexualidad», explica Carla Antonelli a la SER.

La conocida activista por los derechos LGTBIQ+, Carla Antonelli, explica a la SER esto a la perfección: «Los profesionales tienen que tener formación para que trabajen desde la sensibilidad y el tacto, es un absoluto desatino que en un informe médico aparezca como enfermedades previas transexualismo».

«En estos momentos, en Canarias se trabaja en una Ley Integral de Transexualidad muy similar a la de la Comunidad de Madrid y uno de sus puntos es precisamente la formación de los profesionales en todos los ámbitos para evitar estas cosas», añade Antonelli, diputada del PSOE.

La diputada explica que los profesionales de la salud también deberían recibir formación para trabajar la sensibilidad y el tacto a la hora de tratar y diagnosticar este tipo de cosas. No limitarse solo a un diagnóstico ‘frío’ de la situación, sino un diagnóstico que abarque la situación en toda su complejidad.

A vosotros, ¿qué os ha parecido este caso? ¿Qué pensáis de todo esto? Dejádnoslo en los comentarios. 

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Fuente: Cadena SER.