Farouk James es uno de los niños más famosos de Internet. Hace unos meses, sin ir más lejos, os traíamos un artículo en el que os explicábamos su historia; cómo había nacido con un pelo privilegiado, y cómo, cuando empezó a crecer, las marcas de topa se interesaron por contratar sus servicios como modelo.

A tanto llegó la fiebre por su cabellera, que una de las primeras cosas que aprendió a decir fue «por favor, no me toques el pelo», ya que todo el mundo quería acariciarle la cabellera (cosa, de paso sea dicha, un poco rara).

Hoy, Farouk, tiene 8 años pero, en su cuenta de Instagram, acumula ya más de 274.000 seguidores… que se dice pronto. Este (pequeño) modelo londinense, muy probablemente, tiene el futuro asegurado en las pasarelas… pero, como veréis hoy, en su día a día, la cosa es un poco más complicada.

Como ya nos ha contado en sus vídeos en Youtube, llevar una melena de esas dimensiones no resulta nada barato… de hecho, se gasta unos 15 euros a la semana en productos de cuidado capilar.

A su corta edad, su curriculum es la envidia de muchos: ha desfilado en la Semana de la Moda de Londres, Nueva York y Florencia, además de trabajar en campañas de Guess y Rich Boys, que no es moco de pavo.

Y, con todo esto, Bonnie Miller, su madre, está teniendo dificultades para encontrar un colegio en el que poder escolarizar al pequeño, ya que en todos lo rechazan por su larga melena rizada.

La madre acudió al famoso programa británico ‘This Morning’ para denunciar este hecho. Ella intenta no tener que cortar ni un solo centímetro de la cabellera de su hijo, pero reconoce que, en la mayoría de colegios de secundaria del país, los llamados ‘peinados étnicos’ de cierta longitud están prohibidos… y Farouk entraría dentro de este grupo, muy a su pesar.



Este problema está llevando a Miller a tomar medidas drásticas. De hecho, se ha tenido que plantear incluir a su hijo como una ‘persona no binaria’ y que, de esta forma, pueda seguir acudiendo al centro con su larga melena.

El pequeño también tenía que decir algo al respecto… y lo dijo: no quiere cortarse el pelo y, si tiene que hacerlo, «se sentiría realmente triste y muy enfadado». Y lo cierto es que está en su derecho.

Todo este asunto ha hecho que su madre se movilice en una gran campaña de concienciación. Su intención es que el gobierno intervenga en este tipo de casos para que los centros no discriminen en función del peinado de los alumnos.

La madre defiende que su hijo puede llevar esa cabellera por una cuestión de ‘identidad’. Afirma que es discriminatorio que las chicas sí puedan llevar el pelo todo lo largo que quieran, pero que a los hombres, por el simple hecho de serlo, se les limite en este aspecto.

Bonnie señala que «se nos dice que debemos ser tolerantes y abrazar la diversidad», pero que, a la vez, se discrimina a los niños con ‘reglas obsoletas’ que obedecen a otras épocas más conservadoras.

A vosotros, ¿qué os ha parecido todo este asunto? ¿Qué pensáis al respecto? Dejádnoslo en los comentarios. 

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Fuente: El Periódico.