Los diseñadores, tanto industriales, gráficos o interiores cada vez más muestran sus pocas ganas al realizar sus trabajos. Quizás buscan eso, jugar con nosotros o quizás, solo quizás, lo han hecho mal. Pero ¿quién somos nosotros para juzgar el trabajo de los demás?

A lo mejor no han pensado en lo estético tanto como en la utilidad, o al revés. Lo que sí sabemos es que estas fotos nos harán pensar si de verdad valen la pena o no.

1¿Qué tal la comida?

Pues como lo va a saber si no le ve la cara. ¿No podía poner la lámpara en otro sitio, aunque sea una de mesa?

2Media sauna, medio baño

Como te levantes medio dormido, te la pegas, seguro. Además, si te encierras en el baño con agua caliente, puedes hacer un baño de vapor sentado en la ducha.

3Abrázame, por favor

El diseñador de los maniquíes podría poner al menos la longitud de los brazos un poco normal.

4Zapatillas imantadas

¿A quién no le ha pasado esto? Las piedras pegadas en las suelas de los zapatos son un clásico cuando te vas de excursión por la montaña.



5Agua bendita

El diseñador creía que era posible jugar a ser dios. En cuanto cae el agua desaparece o esa era su idea.

6¡No me toques!

¿A ver, en qué quedamos, tocamos la pantalla o no?

7Intimidad bajo cero

Tu solo tienes que mirar para adelante para no ver nada, no te desconcentres, sigue en lo tuyo.

8Útil cuanto menos

Seguro que no es la utilidad que tenía pensado el que hizo esto, pero no le salió tan mal.

9Viva el Photoshop

Pero, escuchad ¿tampoco queda tan mal, no?

10Filtro de Instagram

No se le puede poner un filtro a todo… No siempre queda bien.

11La cuchara mágica

Esto ya es falta de ganas de trabajar. Gran diseñador, mejor persona.

12Ocupado



Para qué poner un pestillo si ya puedes saber antes de entrar si hay alguien.

¿Alguna vez habéis visto algún diseño parecido a estos? ¿Creéis que vosotros lo haríais mejor?

Si os ha gustado este artículo recordad que, más abajo, podéis disfrutar de otros que, con casi total seguridad, os resultarán igualmente entretenidos… o eso esperamos, porque la verdad es que los hemos hecho con mucho cariño.

Fuente: La guía del varón