Nuestra sociedad se está acostumbrando a vivir con las redes sociales. Con tan solo abrir nuestro teléfono móvil, sabemos todo lo que están haciendo las personas que estamos siguiendo… y eso tiene muchas cosas buenas… pero también otras no tan buenas.

¿Cómo podemos saber si estamos obsesionados con las redes sociales? Aquí os dejamos unas cuantas pistas que podemos tener en cuenta y que nos ayudarán bastante a llevar una vida mentalmente más saludable:




1La gran adicción a las redes sociales

En el último informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS), se especifica que una de cada cuatro personas padecen algún tipo de trastorno de conducta relacionado con este tema… y es que se trata de uno de los ‘grandes males’ de la época en la que nos ha tocado vivir.




Hay personas cuya adicción a las redes llega a tal punto, que hasta sienten el conocido como ‘síndrome de abstinencia’… y esto puede afectar negativamente a nuestra vida de muchísimas formas.

2Conectarte en vacaciones

Las vacaciones no deben ser solo un espacio para no trabajar… si no también para desconectar nuestras mentes y, sobre todo, romper nuestra rutinas. Estar conectados a nuestro teléfono móvil es señal de que no hemos desconectado por completo y más cuando trabajamos en ese mundo.

3Siempre en línea

¿Apareces siempre ‘en línea’? Lamento ser yo quien te lo tenga que decir… pero tienes que tomarte un descanso. Estar siempre conectado implica que, llegados a un punto, el no estarlo puede producirnos ansiedad.

4Los comentarios de los demás


Estar todo el día en las redes sociales implica que estamos todo el día expuestos a los comentarios de los demás. Eso no es solo que pueda denotar mucha inseguridad en nosotros mismos… sino que estamos expuestos a que otros, con sus opiniones, condicionen nuestro estado anímico.

Imagínate que estamos de vacaciones, pasándonoslo bien y, de repente, un comentario mal hecho y malintencionado nos amarga el día… ¿de verdad vale eso la pena?

5Restar horas de sueño

¿Duermes menos por estar mirando el móvil? Este es un problema que estará perjudicando la salud ya que, si no duermes las horas necesarias al día, tu salud física y mental se verá perjudicada. Créenos cuando te decimos que es mejor dormir una hora más que estar cotilleando lo que hacen tus amigos.

6El F5

Esta es una expresión que hace referencia a actualizar las páginas web. De esta forma, hacemos referencia al estar actualizando constantemente nuestras redes a ver si nos ha llegado algún mensaje nuevo, algún comentario o algún like salvaje.

Hay personas que se pasan el día actualizando sus redes sociales a ver si alguien le ha ‘dejado algo’ y, de esa forma, saciar su ansia de tener ‘repercusión’ en el bello, pero peligroso, mundo de Internet.





7Apagar

Llegados a este punto, podríamos tener la falsa sensación de que solo debemos apagar las redes si nos vamos de vacaciones… pero esto no es así: debemos hacerlo de forma intermitente. Queramos o no, nos va bien, de vez en cuando, ‘tirar del cable’ del router y hacer un paréntesis.

¿Cómo hacer esto? Pues, por ejemplo, si quedas con un amigo para explicaros vuestras cosas, no os pongáis a mirar el móvil… desfrutad del calor humano.

8El exceso de fotos en las redes sociales

Hay personas que se obsesionan sobremanera con el tema de estar subiendo fotos de todo lo que hacen a las redes sociales. Pensamos que a la gente le importa mucho lo que hacemos y, por lo tanto, los tenemos actualizados constantemente… pero esto no es así.

No tenemos que enseñarle al resto del mundo lo felices que somos… tenemos que, simplemente, centrarnos en ser felices.

9Más y más señales

¿Para qué utilizas tus redes sociales? ¿Para pasártelo bien o para darle la espalda a tus problemas personales y profesionales? Si la respuesta es la segunda… tienes un problema.



Otra cosa que debes tener en cuenta es si sientes ansiedad cuando no puedes abrir tu cuenta de Instagram. ¿Estas en el trabajo y sientes la necesidad imperiosa de mirar si alguien te ha dejado un like? Háztelo mirar.

10¿Qué perfiles pueden sufrirlo?

La respuesta es ‘todo el mundo’… pero lo cierto es que hay sectores con mayor riesgo: niños y jóvenes con rasgos de inseguridad, soledad, ansiedad y tendencia a la depresión suelen ser las ‘víctimas más usuales’.

A vosotros, ¿qué os parece todo este tema? Nos encantaría escuchar vuestros argumentos en los comentarios. 

Si os ha gustado este artículo recordad que, más abajo, podréis disfrutar de otros que, con casi total seguridad, os resultarán igualmente entretenidos (o eso esperamos, porque la verdad es que los hemos hecho con muchísimo cariño).

Fuente: Ocio.