Nos pasamos el día pegados a nuestro teléfono móvil… pero lo cierto es que, cuando se trata de ir a dormir y tener un descanso pleno, el ‘celular’ se convierte en nuestro mayor enemigo (o uno de lo mayores, para tampoco exagerar).

Pero esto es solo una de las cosas que debemos tener en cuenta… y hay muchas más que, a continuación, repasaremos. Gracias a Brightside por las imágenes:




1Dormir con él

Un teléfono móvil es, básicamente, un transmisor y receptor electromagnético… dejando de lado que, de momento, no se sabe con certeza los efectos que esto puede tener sobre nuestro cuerpo dormido, lo cierto es que sí hay otros factores que debemos tener en cuenta.




¿Tienes activadas las notificaciones? Pues lo cierto es que pueden despertarte y romper así tu ciclo de sueño… y esta es una de las cosas que más puede perturbar tu descanso. Lo mejor, a la hora de irse a dormir, es apagarlo o dejarlo en modo avión, en caso de que necesitemos la alarma.

2La luz azul de la pantalla

Esta luz puede afectar nuestros niveles de melatonina… y lo cierto es que esta hormona es fundamental para poder regular bien nuestro sueño. Lo mejor es alejarse del móvil varias horas antes de irse a dormir.

3La señal baja

El hecho que que tengamos poca señal implica, de paso, que el teléfono está gastando más energía y emitiendo más ondas para poder obtener una mejor conexión… y esto, evidentemente, puede perjudicar nuestro sueño de forma bastante significativa.

Al trabajar más de lo que debería, nuestro teléfono también puede recalentarse y, de esa forma, algunos de sus componentes internos se pueden estropear… lo mejor es, nuevamente, ponerlo en modo avión o, directamente, apagarlo.


4Mantenerlo en contacto con nuestra piel

Es mejor no estar completamente expuestos a las radiofrecuencias que emiten nuestros teléfonos móviles. Es verdad que, de momento, lo único que se sabe es que estas bajas emisiones no tienen por qué ser perjudiciales para nosotros… pero, ¿por qué jugárnosla?

5Las malas posturas al mirar la pantalla

Es curioso que la democratización de los teléfonos móviles haya generado nuevas ‘dolencias’ como la tenosinovitis (una lesión en el pulgar por el uso prolongado del aparato). Pero hay otras dolencias más graves como la conocida como ‘cuello de texto’… y lo cierto es que el nombre es bastante descriptivo: se trata de una dolencia provocada por la posición en la que vemos la pantalla de forma prolongada en el tiempo.

Esto puede provocarnos fuertes dolores en el cuello y, para evitarlo, lo mejor es bajar el número de horas que pasamos con nuestro dispositivo y hacer algunos ejercicios para fortalecer nuestro cuello.

A vosotros, ¿qué os han parecido estos consejos? ¿Tenéis muchos problemas con estos aparatos? Dejádnoslo en los comentarios. 

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Fuente: Brightside.