Ya os hemos hablado, en anteriores ocasiones, de lo complicado que es gestionar el tema de la publicidad. La gente que se dedica a este mundo necesita vender algo, ya sea un bien o un servicio y, para ello (y por lo general), recurre a métodos lícitos y éticamente aceptables… pero, en otras ocasiones, se les va un poco la mano con aquello de ‘engañar’.

Hoy os traemos unas cuantas pruebas de que, muchas veces, la publicidad puede ser nuestra mayor enemiga:

1Tapar tus fallos con disimulo

La empresa que fabrica estos rollos de papel de regalo tapa la parte superior para que no se sea que el grosor de los mismos es ficticio; que, en realidad, están completamente huecos… muy inteligente por su parte.

2La publicidad que no te deja comprar

El menú de este restaurante es completamente impracticable… cada dos minutos, aparece una publicidad gigante que lo ocupa todo y no deja ver nada, cosa muy poco recomendable de hacer si quieres vender TUS productos.

3Las bolas de baño

Lo cierto es que, vistas así, tienen bastante poco de bolas… aunque tengan mucho de baño. Cuando las ves en el paquete, parece que sean completamente esféricas… pero no.

4Las cajas engañosas

Este es el viejo truco de hacer las cajas más grandes (aunque vacías), para que parezca que el producto trae ‘un extra’ o algo por el estilo… pero lo cierto es que solo viene con ilusiones vacías y sueños rotos.



5Nuevo vs Acabado

El paquete de la izquierda está completamente nuevo y, el de la derecha, está acabado… ¿no creéis que se nota muy poco la diferencia? Tanto paquete para tan poco contenido…

6Esto es inexplicable mire como se mire

Es un blanqueador dental que es puro aire… luego dicen de Doritos, pero estos se llevan el primer puesto de calle.

7Un cambio muy importante

Básicamente porque, en la primera imagen, lo único que hicieron fue poner la misma foto, pero en blanco y negro… es una forma bastante cutre de conseguir lo que, pretendidamente, era un efecto de ‘iluminación’.

8Pedales de titanio

Hasta aquí todo bien… ¿no? Pero lo cierto es que si miráis la letra pequeña, se especifica que están ‘fabricados con aluminio’… aquí hay algo que no me cuadra, amigos.

9Deshabilitar funciones básicas

Este programa, por ejemplo, no te deja tirar hacia adelante si no pagas una cantidad de dinero… ¿ es que estamos locos?

10Más de media hora realizando una encuesta de trabajo…

Para que, al final, te cobren casi diez dólares para conocer los resultados… ¿a qué niveles estamos llegando con el tema laboral? ¿Qué será lo siguiente? ¿Pagar por trabajar?

A vosotros, ¿qué os han parecido estas imágenes? ¿Alguna vez os habéis sentido estafados con algún producto? Dejádnoslo en los comentarios. 

Si os ha gustado este artículo recordad que, más abajo, podréis disfrutar de otros que, con casi total seguridad, os resultarán igualmente entretenidos (o eso esperamos, porque la verdad es que los hemos hecho con muchísimo cariño).

Fuente: Difundir.