A medida que avanzan las tecnologías, se hace más complicado castigar a nuestros hijos. Si hace unos años se portaban mal, les quitábamos la tele o la consola… pero si, en la actualidad, la lían, la cosa se complica: tienen móvil(es), tablets, relojes y televisores inteligentes y mil cosas más para entretenerse… tendríamos que meterlos en un búnker y, como no somos animales, no llegaremos a esos extremos.

Es aquí cuando hay que agudizar el ingenio. Estamos rodeados de herramientas y es importante aprender a utilizarlas y, sobre todo, utilizarlas bien. Si queremos un castigo efectivo, toca tomar nota de la historia que os contaremos hoy.

Tawnya Ford y Larry Sumpter son dos padres que aman a su hija Maddie, de 15 años… pero descubrieron que esta ayudó a dos chicos a que se colaran en una fiesta en pijama que había organizado en su casa.

Consideraron que tenían que castigarla… pero sabían que, con quitarle el móvil, no habría suficiente: ella esperaría y, al volver a dárselo, seguiría con lo mismo y, previsiblemente, no habría aprendido absolutamente nada.

Le dieron a elegir entre dos opciones: un mes entero sin móvil y ordenador o dos semanas sin teléfono, pero sus padres tendrían el control total y absoluto de sus redes sociales.

Madelynn, para no pasarse tanto tiempo sin sus ‘aparatos favoritos’, decidió optar por la segunda opción… pero lo cierto es que no podría haber previsto las divertidas consecuencias de su decisión.

Su padre, en muy pocos días, se había convertido en una estrella de las redes sociales, como podéis ver en el siguiente vídeo:




Al principio, la cosa empezó más o menos normal… el padre explicó en una publicación la situación y mentalizó a sus seguidores de la situación a la que se iban a tener que enfrentar en el futuro.

Pero la cosa, a los pocos días, empezó a ponerse bastante más… intensa, por decirlo así. Su padre se empezó a soltar y las publicaciones eran cada vez más surrealistas.

Llegados a cierto punto, su hija le dijo que prefería pasar un mes sin tocar el móvil, pero que dejase ya de subir fotos… pero su padre le dijo que la decisión ya estaba tomada y que, ahora, tenía que asumir las consecuencias.




Como podéis ver en las imágenes, las publicaciones cada vez tenían más ‘likes’ y la gente estaba viviendo todo este ‘castigo’ como si fuese una película.

Estaba quedando bastante claro que el padre le había pillado el gusto a esto de ser un ‘influencer’ y estaba adquiriendo las costumbres propias de ‘la profesión’.

Si es que, no contento con el tema de las fotos, se pasó también al mundo de los vídeos, creando unos clips así de divertidos.




Finalmente y después de las dos semanas, Maddie volvió a recuperar sus redes sociales y publicó esta foto en la que prometía que, a partir de ahora, ‘tomaría buenas decisiones’… y nosotros esperamos que no sea así, ya que queremos volver a ver a su padre haciendo de las suyas.

A vosotros, ¿qué os ha parecido toda esta historia? ¿Preferís las publicaciones de Maddie o de su padre? Dejádnoslo en los comentarios. 

Si os ha gustado este artículo recordad que, más abajo, podréis disfrutar de otros que, con casi total seguridad, os resultarán igualmente entretenidos (o eso esperamos, porque la verdad es que los hemos hecho con muchísimo cariño).

Fuente: La Guía del Varón.