El succionador de clítoris ha llegado para quedarse (en tu vagina, claro). Este objeto tendría que ser nombrado ‘persona del año por la revista Times’ y es que, en muy poco tiempo, ha conseguido cambiar por completo la vida de la mitad de la humanidad (y, en cierta forma, de la otra mitad también). Pero esto es algo que todos y, sobre todo, todas, ya sabemos… lo que hoy nos preguntamos es ¿quién es el creador o la creadora de esta maravilla? Con todos ustedes, Michael Lenke.

Michael, en la actualidad, tiene 70 años y reside en un pequeño pueblo de la Baja Baviera alemana llamado Metten. Poco después de jubilarse, por el ya lejano 2012, empezó a interesarse por todo el mundo del orgasmo femenino.

Tardó dos años en crear el dispositivo que hoy conocemos, y cinco más y poder distribuirlo por todo el mundo. En la actualidad, las ventas del succionador de clítoris en nuestro país han crecido un 125% en los últimos tres meses… una auténtica barbaridad.

El tema de los juguetes sexuales siempre había sido muy ‘falocéntrico’ ya que, fundamentalmente, los creadores se centraban en simular penes y objetos de penetración en general. Apenas si se había prestado atención a un aparato que simulase el sexo oral sobre el clítoris de la mujer.

Pero Lenke lo ha cambiado todo por completo: “He sido inventor toda mi vida, pero crear un juguete sexual fue una coincidencia. En 2012 leí que el 50% de las mujeres tenían problemas para llegar al orgasmo. Me llamó la atención y me pregunté por qué. Después de investigar, me di cuenta de que no había ninguna innovación en la industria de los juguetes sexuales desde hacía casi cien años”, explica.

Este fue el germen de la idea que daría a luz al ‘Womanizer’, el primer modelo de succionador de clítoris creado por Lenke, quien lo desarrolló, mano a mano, con su mujer: «ella fue la primera en probar los prototipos».

Según cuenta Lenke, tardó un año y medio en desarrollar el primer modelo de succionador y fue su mujer, Brigitte, la primera en probarlo: “Estaba convencida desde el principio. Ella fue la primera en probar los diferentes prototipos y darme un feedback honesto. Después de 18 meses de pruebas, me dijo: ’Esto va a ser un éxito mundial’ y estaba en lo cierto”.




El mecanismo que utilizó Lenke para crear este dispositivo fue uno muy parecido al que utilizan las máquinas de limpiar peceras. Con esta tecnología, creo una válvula de succión de aire la cual fue patentada como Pleasure Air Techonoly (creo que no hace falta traducción).

“Eso es lo que inventé hace cinco años y solo puede encontrarse en los originales. Comparados con otros juguetes sexuales, los de Womanizer estimulan el clítoris sin tocarlo. La tecnología Pleasure Air funciona creando olas de aire que suavemente van succionado y masajeando las terminaciones nerviosas del clítoris”, esta es una diferencia fundamental respecto al Sona y al Satisfyer, ya que, según Lenke, estos funcionan por ondas.

Según confiesa Lenke, se obsesionó sobremanera con el placer femenino. Quería entender por qué a las mujeres, en general, les cuesta tanto llegar al orgasmo y, sobre todo, por qué la mayoría de juguetes sexuales ignoraban en gran medida al clítoris.




En 2014 se lanzó la primera gama de este producto y, a día de hoy, se han vendido ya más de dos millones de unidades (y la cosa no para de aumentar.

De aquellos barros, estos lodos… y lo cierto es que hoy todo el mundo habla de este ‘aparatito’. Un gran número de famosas han confesado utilizarlo y Twitter está lleno de memes de ‘las bondades del Satisfyer’. Con casi total seguridad, será el objeto para adultos más regalado de estas Navidades.

A vosotros, ¿qué os ha parecido esta ‘placentera’ historia? Dejádnoslo en los comentarios. 

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Fuente: Huffington Post.