Fumar no es bueno. Esto es algo que sabe todo el mundo, pero que nunca debemos cansarnos de repetir. Fumar aumenta las probabilidades de sufrir cáncer de pulmón en un 1.800% y creednos cuando os decimos que esas no son pocas probabilidades. Es verdad que, por mucho que lo repitamos, a los fumadores esto les entrará por un oído y les saldrá por el otro.

Para que podáis ver esto de primera mano, hoy os hemos traído unas imágenes surgidas de un experimento de lo más curioso: un fotógrafo se encargó de retratar a gemelos idénticos, pero en los que se diese el caso de que uno de los dos fumase. ¿Los sabríais identificar?

1Las manchas en la piel

Este puede que sea uno de los principales cambios que notaréis: la textura de la piel cambia bastante de un caso a otro.

2Fijaos en los detalles

Claramente, una de las dos tiene la piel más tersa que la otra. Meterse humo tóxico dentro del cuerpo tiene un precio…

3La vista también es importante

La mirada de una es mucho más luminosa que la otra. El tema de la piel no es tan notorio en este caso, pero sí que, en el aspecto general, se nota una gran desmejora.

4Ambos fumaban

Solo que, el de la derecha, lo dejó hace 14 años. Se puede notar, sobre todo, en el blanco de los ojos. Más enrojecidos y con la mirada algo más caída. Es verdad que esto puede deberse a muchos otros factores, pero el del tabaco es de bastante peso.




5La diferencia es evidente

En este caso, la de la izquierda es la fumadora. Puede notarse que, claramente, su rostro se ha visto influido por el desgaste del tabaco… con lo fácil que es tener otros vicios como el de la literatura o el de observar gente con prismáticos por el balcón…

6Su mirada, nuevamente, lo dice todo

Hay algunos casos en los que la influencia del tabaco es más que evidente. Intoxicarse no sale gratis… y hay personas que lo saben de primera mano.

7Por lo general, la piel se deteriora




Nuestro cuerpo es aquello que ingerimos, por lo que, si nos metemos tabaco quemado en el cuerpo cada día… no puedes esperar lucir como si tuvieses una salud de oro…

8El detalle de las arrugas

En el caso de la fumadora, estas son más pronunciadas y, por lo tanto, más notorias. Por lo general, las personas fumadoras, lucen mayores; más envejecidas.

9Pelo color ceniza

Lo cierto es que, hablar de tabaco y que esté el pelo de este color, es un poco gracioso… poco más podemos añadir.

A vosotros, ¿qué os han parecido estas imágenes? ¿Creéis que son notorias las diferencias? Dejádnoslo en los comentarios. 




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Fuente: La Guía del Varón.