Ya sabéis que el tema de las dictaduras excéntricas está muy de moda. Si nos vamos a Corea del Norte, por ejemplo, tenemos un perfecto ejemplo de un tío muy raro sometiendo a un país entero; si nos vamos a Tailandia… pues otro que tal (que es verdad que luego hay presidentes electos que parecen sacados de un mal TBO… pero eso es otra cosa).

Pero es que si nos vamos a la parte de Asia central, la cosa se puede poner bastante intensa. Esa zona todavía se está recomponiendo de las secuelas de la antigua URSS… y se nota. Se habla muy poco de esa zona, pero lo cierto es que, ahí, hay unas cuantas dictaduras que son para darles de comer aparte… ¿la peor? la de Turkmenistán.

El gobernante de ese país es Gurbanguly Berdymukhamedov… y lo cierto es que hace con Turkmenistán lo que le da la gana. Por lo visto, ha llegado incluso a desaparecer durante tanto tiempo, que se ha especulado con su muerte… pero siempre acaba por aparecer: no estaba muerto, estaba de parranda.

No fue hasta un reportaje hecho por un periodista de eldiario.es que pudimos ver más de cerca cómo es la realidad de ese sitio: «en aduanas, en el listado de mercancías prohibidas, los ‘medios de información y ediciones impresas’ están al mismo nivel que las armas y las drogas», explicaba.

Pero es que la lista de ‘leyes caprichosas’ es muy grande y, por ejemplo, podemos encontrar que, antes de los 40, no puedes llevar barba o cambiarle el nombre a tu caballo. Tampoco puedes, como ya os adelantábamos, comprar un paquete de tabaco o circular con el coche sucio.

El tema de que no puedas fumar en ningún espacio público nace a raíz de que el jefe de estado tuviese que haber sido intervenido en una operación a corazón abierto… así de random son las cosas ahí.

Es verdad que siempre se nos ha hablado de los caprichos de Kin Jong Un y, por la posición estratégica de Corea del Norte, es lo que toca: solo se habla de lo que le interesa a las grandes potencias (en especial, a la de la bandera con rayas y estrellas). Pero lo cierto es que hay más (y peores) dictaduras en el mundo de las que no se dice ni una palabra.




La mayor parte de ‘las reglas’ que hay que seguir en este país están escritas en verso… como intentando se un texto sagrado que, de hecho, y según afirmó el anterior mandatario Berdymukhamedov, le fueron ‘dictadas por Alá’… como para llevarle la contraria.

Ese texto es entendido como una especie de código de conducta en el que se erigen el resto de leyes y normas. Es un libro de estudio obligatorio, a la altura de lo que podría ser una biblia.

Según cuenta eldiario.es en su reportaje, en la capital de país hay «una reproducción de varios metros de altura del Ruhnama que, hasta hace poco, se abría mecánicamente cada noche para que una voz grabada leyera aleatoriamente un párrafo de dicho libro».




Lo cierto es que, por más que podamos ver todo esto como una mala película de Sacha Baron Cohen, lo cierto es que la población de ese país vive aterrorizada, pudiendo ir a la cárcel por cualquier chorrada que se le pase por la cabeza a algún agente de la ley.

A tanto llega la locura, que incluso los meses del año se han rebautizado como los miembros de la familia del dictador y, el pan… ¿lo adivináis? Se llama como su madre… así de surrealista es todo esto.

Gurbanguly Berdymukhamedov, por su parte, lleva una vida de lujo y viajes, alternando las esquiadas en los alpes con las ejecuciones a supuestos delincuentes; parece más un influencer que un gobernante.

A vosotros, ¿qué os ha parecido toda esta historia? Dejádnoslo en los comentarios. 

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Fuente: Código Nuevo.