En un lado de la mesa teníamos a Noelia, una comercial barcelonesa de 38 con muchas ganas de hacer de todo: «Me gusta bailar, me gusta tomarme un gintonic y bueno, la playa no es mi fuerte. También me gusta ir a buscar setas».

En lo respectivo al amor, ella afirmaba que ‘le había ido como el culo’… y es que confesaba que, a pesar de estar 17 años con un mismo hombre, no lo había llegado a querer de verdad: «no me he enamorado en mi vida, ni siquiera del padre de mi hijo». Respecto a lo que buscaba, quería a un hombre que ‘supiese cuidarse solito’: «en 17 años, no me han hecho la cena ni un solo día».

En el otro lado de la mesa teníamos a Jesús, un vendedor de 45 años con las ideas muy claras: «Lo que no soporto es la soberbia»… y es que esto resultaba curioso, teniendo en cuenta lo que acontecería después.

La primera impresión de ambos, como podréis comprobar en el vídeo de más abajo, no fue del todo positiva. Tanto él como ella tenían quejas respecto al físico del otro, afirmando en ambos casos que no encajaba del todo con ‘lo que buscaban’.

Y es que, ya sentados, Jesús empezó a liberar su ‘artillería’: «yo no quiero más hijos», confesaba después de hablar de los hijos de cada uno. Pero añadía: «yo soy el más buscado en las cenas de Navidad, porque endulzo pero no engordo, como la sacarina». Esto dejó completamente desconcertada a Natalia… hasta que él se explicó: «es que tengo la vasectomía hecha», confesaba.

Ya en privado, Jesús seguía presumiendo de sus ‘dotes’: «Yo te aseguro que las que han probado mi caramelo no han tenido quejas». Pero es que la cosa no acabó ahí y, cuando ella comentó que le gustaban ‘los hombres jóvenes’ él no dudó en defender que ‘se sentía joven’: «¡Qué coño, yo no soy un viejo! ¡Soy un tío de puta madre! Antaño, nuestros padres. con 40 años, eran unos viejales, pero yo soy abierto de mente; una persona jovial».



Este tema, a él, no le gustó demasiado y, ante la insistencia de Natalia por querer a alguien ‘que se cuidase’, él explotó en el privado: «hay que saber en qué liga juegas, no puedes ir de NBA cuando eres de tercera regional».

Poco después, Natalia sacó el tema de las relaciones abiertas… y esto tampoco gustó demasiado a Jesús: «Ahí se me vino el mundo abajo. ¿Relación abierta con la edad que tienes? Si vas a tener a dos o tres con suerte… con esa cara, es que no. Yo soy de la vieja escuela».



Ya avanzada la cena, pasaron al ‘Rasca del amor’… y volvió a surgir de todo, menos amor… pero lo mejor es que lo veáis con vuestros propios ojos en el vídeo que os dejamos a continuación. Por lo demás, el final estaba bastante cantando… ahora lo veréis:



A vosotros, ¿qué os ha parecido esta cita? ¿Pensáis que él ha estado un poco ‘pasado de rosca’? Dejádnoslo en los comentarios. 

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Fuente: Cuatro.