Las nuevas tecnologías han llegado a nuestras vidas para cambiarlas por completo. Hace poco más de una década, era impensable que un reloj pudiese darnos la hora y hacernos un electrocardiograma a la vez… pero esto, hoy en día, es más que posible; es una realidad con la que convivimos.

Hoy en día los niños, al empezar primero de primaria, ya tienen un smartphone metido en el bolsillo y una cuenta abierta en cada una de las redes sociales que existen…. y esto, honestamente, puede prestarse a debate.




Y es que la tecnología nos ha traído muchas cosas buenas… y otras no tan buenas. En muchas otras ocasiones ya os hemos hablado de las ventajas de las nuevas tecnologías, pero hoy, para variar, nos centraremos en las malas… o, al menos, en una no tan buena.




Hace unos días, como informaba el diario peruano La República, un joven fallecía después de que su teléfono lo electrocutase mientras lo estaba cargando. Es una noticia que pone los pelos de punta… literalmente.

El cuerpo del joven de 18 años fue encontrado por su hermano mayor en su lugar de residencia. Este, al parecer, entró en su habitación después de que el fallecido no respondiese a sus llamadas y se encontró el cadáver encima de la cama.

Llamó a los servicios de emergencia de inmediato, actuaron de forma rápida y eficaz, pero estos no pudieron hacer más que corroborar la muerte del joven, quien había fallecido víctima de las lesiones de las descargas eléctricas producidas por el aparato.

la situación, de entrada, fue muy extraña, ya que no había una señal clara de lo que le había ocasionado la muerte. Los peritos forenses llegaron a la hipótesis de que se trataba de una muerte por electrocución al encontrar quemaduras en la mano y pecho del joven.




Así pues y teniendo en cuenta que, en ese momento, estaba sujetando su dispositivo móvil, llegaron a la conclusión de que este había sido el causante de la defunción… lamentablemente, esta historia no tiene un final feliz.

Más adelante en la investigación, se especuló con el hecho de que, probablemente, el joven estaba intentando arreglar el cargador del teléfono mientras este estaba conectado. Esto podría haber desatado la cadena de lamentables sucesos que llevó hasta el desgraciado final.

A vosotros, ¿qué os ha parecido esta noticia? ¿miraréis a vuestro teléfono con los mismos ojos a partir de ahora? Dejádnoslo en los comentarios. 

Si os ha gustado este artículo recordad que, más abajo, podréis disfrutar de otros que, con casi total seguridad, os resultarán igualmente entretenidos (o eso esperamos, porque la verdad es que los hemos hecho con muchísimo cariño).

Fuente: la República.