Carlos Navarro, El Yoyas, no está viviendo su mejor momento: la Fiscalía pide para él ocho años de cárcel y quitarle la patria potestad de sus hijos durante 10 años… y es que el exconcursante de Gran Hermano ha tenido una vida bastante ‘movida’ después de dejar los platós de televisión.

Estas penas están siendo pedidas en base a la gran cantidad de delitos de los que se le acusan: cinco por malos tratos, uno por amenazas y una algo más leve por vejaciones a Fayna Bethencourt, su exmujer y madre de sus hijos.

El juzgado de Telde (Gran Canaria) se ha hecho con el caso, concluyendo la instrucción después de que, en 2018, su mujer Fayna, le impusiese una denuncia por malos tratos. A ella, con quien tiene dos hijos, la conoció en el reality que le dio la fama.

Según las declaraciones de ella, El Yoyas la habría amenazado de forma recurrente, llegando a decirle cosas como  “¿Te rompo el brazo o una costilla?”.

La Fiscalía sostiene que Navarro se aprovechó de la “dependencia emocional de Fayna, que reforzaba tratando de convencerla de que sus padres no la querían” y, presuntamente, con este argumentario habría llegado a manipularla a su antojo: “tenía un control absoluto de la economía doméstica así como limitaba la autonomía de su mujer”. Además, la Fiscalía también sostiene que controlaba todas las “comunicaciones y movimientos” de ella.

El informe del fiscal es muy claro respecto al trato que habría recibido Fayna por parte de Carlos: él le proporcionaba un trato ‘degradante’ y llegó, incluso, a, presuntamente, “retorcerle la mano o darle un pisotón cuando quería que se callara”.

Según la acusación, el paso del tiempo habría empeorado los tratos de Carlos hacia la que fue su mujer, siendo, presuntamente, “cada vez más violento, hostil y humillante”. El nacimiento de sus hijos, al parecer, habría empeorado mucho esta situación.




Según el Fiscal, El Yoyas no habría tenido problema en agredir a su mujer delante de sus hijos “en múltiples ocasiones, cogiéndola del cuello hasta elevarla del suelo, dándole patadas, puñetazos, amenazándola e insultándola con frecuencia”, mientras le profería frases como “eres una hija de puta”, “una subnormal” o “una golfa”. Según el Fiscal, Navarro habría instaurado en su casa un auténtico ‘clima de terror’.

Los episodios de malos tratos, según el informe del Fiscal, se remontarían a 2013, cuando Navarro presuntamente le habría propinado a Fayna la primera paliza delante de su hijo quien, por aquel entonces, tenía 3 años.

El Yoyas, en esa ocasión, según el relato de la acusación, la habría arrastrado hasta su habitación, donde le habría dicho “¿Qué quieres que te rompa, el brazo o una costilla?”.




Al parecer, en 2017 la pareja se habría mudado a Gran Canarias ya que, según cuenta Fayna, tenía la esperanza de que Carlos cambiase… pero esto lo que hizo fue empeorar la situación: “lejos de modificar su comportamiento, continuó insultando a su esposa, tanto directamente a ella como a través de sus hijos, diciéndoles mediante constantes llamadas de teléfono expresiones como ‘la puta de tu madre’ o ‘qué asco de mujer’”, señaló la fiscal.

El 5 de septiembre de 2017, Bethencourt habría interpuesto la primera denuncia, iniciando así el proceso en el que nos encontramos hoy en día. Ella, al poco tiempo, volvió al juzgado para pedir que las diligencias fuesen archivadas ya que ‘le había perdonado’… pero la cosa no acabó ahí.

El 11 de enero de 2018 volvió a denunciarlo después de que, presuntamente, empezase a acosarla de nuevo cuando ella ya había rehecho su vida con otra persona.

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Fuente: La Vanguardia.