Si habéis pisado alguna vez un mercadillo, habréis visto que están llenos de cosas innecesariamente necesarias; me explico: casi nada de lo que podemos encontrar ahí es realmente útil para nuestra vida… pero, aún así, lo queremos todo. Y es que el encanto del polvo y lo hortera de los productos que se ofertan en estos sitios tiene algo que resulta adictivo. Hoy os traemos unos cuantos ejemplos de personas que no se pudieron resistir a los encantos de algunas cosas que, otras personas, considerarían basura.

1La versión masculina del abuelo de Up

Por más que os pueda parecer muy real, se trata solo del busto superior de un maniquí… lo encontraron en el mercadillo y no pudieron evitar comprarlo.

2Un fanático de las setas

Siempre le han gustado mucho y, cuando vio esta camiseta en una tienda de segunda mano, no pudo evitar comprarla.

3¿Te parece una horterada?

Lo que para ti es algo horrible… para ella es una de las mejores lámparas que ha visto en su vida.

4A ver quién se acerca



Con un gnomo tan intimidante… no hace falta ni que pongas una alarma en tu casa… o, al menos, eso fue lo que pensó el tío que se compró esta horterada.

5Lo peor no es el diseño

Lo peor es que su mujer quiere tapizarlo con terciopelo morado.

6Las toallas



Llevaban más de 20 años con la toalla de la izquierda; era su toalla favorita… ¡pero encontraron una nueva! en un mercadillo de antigüedades dieron exactamente con el modelo que tenían.

7El top perfecto para irse de fiesta

Donde el resto de las personas ven una especie de bañador asqueroso, ella ve la forma de despuntar en la discoteca el sábado por la noche; cada uno con sus cosas.



8Treinta años después

Tres décadas atrás, ella había llevado ese vestido para la fiesta de Halloween de su instituto; en la foto de la derecha, se reencontró con él en un mercadillo.

9¿Dónde está el problema?

Era el disfraz de carnaval que siempre había querido tener… ahora, por fin, es feliz (y se le nota en la cara).



10Igualitos

Se encontró ese cuadro en un mercadillo y, era tal el parecido con su perrete, que tuvo que comprarlo.

11Para qué nos vamos a engañar:

¿Quién no se lo hubiera comprado? Una ganga así no se puede dejar pasar…



12Puede que parezca una horterada…

Pero lo cierto es que es un taburete con muchísima lógica interna.



A vosotros, ¿qué os han parecido estos objetos? ¿Habríais comprado alguno? Dejádnoslo en los comentarios. 

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Fuente: Difundir.