Los que somos bajitos, por lo general, acostumbramos a odiar a la gente alta. Nos levantamos por las mañanas y hacemos vudú al alto de nuestra casa; compramos ropa de gente alta, la rellenamos de sandías y le damos palizas mientras lloramos; nos compramos tacones sin parar… todo por culpa de que la genética nos hizo estar más cerca del suelo que del cielo. Pero la gente alta, como veréis hoy, tampoco tiene una vida del todo fácil… y nosotros nos alegramos (es broma eh, por si alguien no ha pillado la ironía).

1No siempre tienes una mejor visión

Muchas personas se piensan que, si eres alto, tendrás una mejor visión del resto del mundo… pero, como bien podéis ver en estas imágenes, eso no es así.

2Nada de bañeras

En casi ninguna casa existen bañeras que puedan contener cuerpos así de grandes… en este caso, no hay ninguna duda de que esta no es de su talla.

3El sombrero fijo

Para esta chica, esta lámpara no supone otra cosa que una forma de abrirse la frente de un lado a otro.

4No te preparan para todo

Por muchos años que estudies medicina, nunca estarás preparada para algo así… eso sí: el truco está en saber improvisar.

5Nunca podrá hacer realidad su sueño

El mundo de la gastronomía tiene más barreras de entrada de las que podríais pensar en un primer momento.

6La arquitectura selectiva

En muchas partes de Europa, los nativos no prepararon las cosas para individuos tan altos… y eso se nota.

7No hay que ponerle límites al amor

Lo bueno es que, ya que está, puede aprovechar para pedirle matrimonio.

8Un poco más y se queda sin comida

Esto ya tiene que ir en contra de los derechos humanos: todos deberíamos poder tener acceso a los alimentos que necesitemos. ¿En qué clase de mundo vivimos?

9Un banco demasiado pequeño para él

Como podéis ver… sus intereses y los del banco… no son compatibles.

10Dile hola a una cabellera grasienta

No poder aclararte el champú es algo que no le deseamos a absolutamente nadie.

11Darlo todo para estar hidratado

Lo siguiente es ya beber directamente de un charco en el suelo.

12No limits

A la hora de hacer deporte, el único que pone límites eres tú… bueno, tú y el techo de placas de yeso.

13Un coche equipado…

Es verdad que puedes sacar la cabeza, pero puede que también te cague una gaviota, no todo son ventajas.

14Tortícolis post-meada

Aquello de no saber si prefieres que te explote la vejiga o quedarte tetrapléjico.

Solo para los que seáis así de altos: ¿Alguna vez os ha pasado algo parecido? Dejádnoslo en los comentarios. 

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Fuente: Genial.