Muchas veces habréis marchado de casa con la duda de si vuestro gato estaba dentro porque no lo encontrabais por ningún sitio. Y es que sin duda estos felinos son auténticos maestros ninja del camuflaje a los que solo puedes ver cuando ellos lo desean.

A continuación, veremos varias imágenes y, en ellas, siempre hay un gato escondido. En ocasiones os será fácil de encontrar, pero habrá veces en que exprimiréis al máximo vuestro cerebro para luego descubrir que prácticamente ni siquiera se había amagado.




El primero tenía que ser más fácil y por eso se ve claramente un gato con la cara manchada mirando a través de las escaleras.




Parece otra pata del sofá, pero en realidad es un felino.

En el suelo hay una bolsa de verde de la que salen dos neones. Eso es un gato.

Lo podéis ver camuflado con los ladrillos al lado del contenedor.


Otra vez, esos ojos fulgurantes debajo de la cama.

El niño debió pensar que los juguetes tenían vida como en Toy Story.

El calor del ordenador atrae a los gatos como si no hubiese mañana.





El gato en la ventana indiscreta.

Encima del carro podéis ver un par de orejas asomando.

De nuevo, las orejas son lo que delata al felino.

A la derecha de esta imagen de este bonito jardín podréis encontrar un gato mirando al tendido.



Por lo visto este gato disfruta mucho leyendo.

Moviéndose entre las sombras del coche se esconde este gato ninja

Arriba a la izquierda ¿Cómo ha llegado ahí? No lo sabe ni él.

Al fondo de todo, entre los matojos, podréis encontrar este gato escondidito.

Vosotros ¿Habéis sido capaces de ver todos los gatos? ¿Queréis un pin a cambio? Dejádnoslo en los comentarios de Facebook e Instagram.

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Fuentes: genial.guru